Samsung apuesta por los medicamentos

EFE

Samsung Electronics arrancó con el perfeccionamiento de pantallas planas y semiconductores que poco a poco consolidaron la marca como la mayor fabricante mundial de smartphones, televisores y chips.

Esa experiencia con la manufactura de chips y smartphones le ha servido en su apuesta para producir medicamentos biológicos para las grandes farmacéuticas del mundo.

Su ambicioso objetivo es posicionarse como la compañía que llevará la bandera de remedios hechos a partir de células vivas, sangre y tejido, en lugar de químicos, para tratar enfermedades que van desde el cáncer hasta la artritis.

La incursión en esta nueva industria fue una prueba de fuego para Lee Jae-yong, de 47 años, el heredero de Samsung, quien ha invertido US$2.740 millones en los últimos cuatro años,

Lee, hijo, vicepresidente de Samsung Electronics Co. considera que las medicinas biológicas pueden contribuir al crecimiento de la empresa a medida que las ventas de teléfonos inteligentes y chips caigan en el mercado.

Las cifras mundiales demuestran, además, que la industria médica es un campo económico jugoso. De acuerdo con la firma de investigación londinense Evaluate Ltd, las ventas mundiales de fármacos biológicos ascenderán de US$184.000 millones este año a US$278.000 millones en 2020. Según estimaciones internas de Samsung, los ingresos derivados de la fabricación de remedios biológicos pasarán de US$28.000 millones este año a US$42.000 millones en 2020.

Samsung anunció a fines del mes pasado sus planes de construir una tercera planta, que cuando esté terminada en 2018, será la instalación de fármacos biológicos más grande del mundo.

Aunque la inversión será pequeña si se compara con el dinero para las plantas de semiconductores, la fábrica convertirá a Samsung BioLogics Co., en el mayor fabricante de medicinas por contrato del mundo. Actualmente, Samsung BioLogics ocupa el tercer lugar, detrás de la suiza Lonza Group y la alemana Boehringer Ingelheim GmbH.