Hace 135 años nació Rómulo Gallegos, famoso escritor venezolano que sucumbió a la política

Este viernes dos de agosto se cumplen 135 años del nacimiento de Rómulo Gallegos, el 2 de agosto de 1884, un venezolano de espíritu idealista que dejó profundas huellas en el gentilicio criollo desnudándolo sin tapujos en su vasta obra literaria.

Sus novelas más importantes, La Trepadora (1925) y Doña Bárbara (1929), transcurren llano adentro, pero son un reflejo certero de la sociedad de la época, una Venezuela gobernada por Gómez que se hallaba sumida en el atraso y lo rural. 

En 1909 Gallegos funda La Alborada, revista de corte político- literaria, donde publica sus primeros artículos en los cuales ya advertía sobre la necesidad de reformar las instituciones.

Recalcaba el novelista la importancia de mejorar la formación de los ciudadanos, (temas recurrentes en su obra). En aquellas primeras publicaciones, el joven erudito sintetiza sus propuestas en una frase lapidaria: 

"Llevemos hasta los principios, a quienes fueron arrastrados por los hombres".

(Lea También: Rómulo Betancourt: En Venezuela hay dos grandes partidos, AD y los antiadecos)

A tono con su alma de maestro, dirigió la Escuela Normal de Caracas y el liceo Andrés Bello. Entre 1912 y 1930, compaginó el ejercicio de la docencia, con una abundante producción escrita. 

El conflicto con el poder y la necesidad de impulsar cambios en la sociedad venezolana fueron los grandes catalizadores en la prosa de Gallegos, desde sus primeros cuentos que vieron la luz en publicaciones como El Cojo Ilustrado, hasta alcanzar su punto más álgido en la célebre Doña Bárbara. 

La novela, más allá de criticar la dictadura de Juan Vicente Gómez buscaba hablarle directamente al pueblo. 

Doña Bárbara

"Doña Bárbara representa la tentación permanente del venezolano por lo no civilizado y el desprecio hacia las instituciones", afirma en este aspecto el poeta y profesor Alexis Romero.

Hasta la muerte del Benemérito, Rómulo Gallegos se ocupó de la política únicamente desde las letras. Pero al regresar a Venezuela, tras un prolongado exilio en España, sucumbió a la tentación del poder. 

Frente a esta nueva faceta, ejerció los cargos de ministro de educación, diputado al Congreso Nacional y en 1941 contribuyó a la fundación del partido Acción Democrática (AD).

Golpe de Estado 

Ese mismo año, participa en las elecciones presidenciales, con una "candidatura simbólica". Cuatro años después, acompaña a Betancourt en el Golpe de Estado cívico-militar contra el  entonces presidente Isaías Medina Angarita. 

Gallegos gozaba de prestigio en el mundo de las letras, donde se le consideraba precursor del modernismo y el novelista venezolano más relevante del siglo XX.

Con esas credenciales cosechó un nuevo triunfo en el terreno de la política el 14 de diciembre de 1948, cuando se convirtió en el primer presidente electo por sufragio universal y secreto. Lo hizo con la mayoría abrumadora de 871 mil votos sobre los 262 de su principal contrincante Rafael Caldera

Durante la toma de posición,Gallegos prometió un gobierno de concordia, en el cual "se escucharía a los venezolanos, por encima de los intereses partidistas".

Insurrección en su contra

Pese a sus intenciones, su permanencia en el poder sería efímera. El 24 de noviembre, lo sorprendería una insurrección presidida por los generales Delgado Chalbaud, Llovera Páez y Marcos Pérez Jiménez

(Lea también: Cronicario | Llovera Páez a Pérez Jiménez: “Vámonos compadre, que pescuezo no retoña”)

Derrocado por la junta militar de Gobierno, el escritor abandonó el país rumbo al exilio en Cuba y México. 
Llovera Páez; Ruiz Pineda; Edmundo Fernández; Presidente Gallegos; Delgado Chalbaud y Marcos Pérez Jiménez (1948)

Rómulo Gallegos fue derrocado por los caudillos pero volvería al país con el restablecimiento de la democracia en 1958. Ahora era Pérez Jiménez en su rol de dictador derrotado, quien huía rumbo al exilio.

(Lea también: Hace 48 años murió el escritor y político Rómulo Gallegos)

Lo haría a bordo de la "Vaca Sagrada" tras desfalcar a la nación... el conflicto moral que alimentó toda su obra volvía a repetirse.

Entre las novelas y el poder   

De regreso a Venezuela procuraría mantener las distancias con el poder, aunque en 1960 es elegido primer presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Hoy su memoria permanece intacta, vinculada a su obra literaria, la de un intelectual con alma de maestro.

Si quieres recibir en tu celular esta y otras informaciones descarga Telegram, ingresa al link https://t.me/globovision_oficial y dale click a +Unirme. Además sigue nuestro perfil en Instagram, Facebook y Twitter.