Especial | Aumento del pasaje de transporte urbano causa dolores de cabeza a transportistas y usuarios

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El aumento de la tarifa del pasaje urbano de Bs. 150 a Bs. 300 fue una medida tomada por los transportistas de Caracas, sin permiso del Gobierno y alegando, entre otras cosas, el alto costo de los repuestos.

El pasado 18 de julio representantes de los diferentes bloques de transportistas sostuvieron una reunión con el ministro de Transporte, Juan de Jesús García Toussaintt, para evaluar el ajuste del pasaje urbano.

Sin embargo, no llegaron a ningún acuerdo, lo que originó que los transportistas tomaran medidas drásticas para presionar a las autoridades.

El jueves 20 de julio se unieron al paro convocado por la oposición, como ya lo había advertido el representante del Bloque Oeste del Transporte Público de la ciudad capital, Hugo Ocando.

Paro de transporte 2016 exigiendo aumento del pasaje a Bs. 150


"Si no hay un acuerdo con el Gobierno nacional para ajustar el pasaje a Bs. 300, iremos a un paro nacional", manifestó antes de entrar a la reunión con el ministro GarcíaToussaintt.

(Lea también: Señalan que por el control de tarifas Venezuela se está quedando sin servicio de transporte)

"No se ajusta a la realidad"

Para nadie es un secreto el alto costo de la vida en Venezuela, con un salario mínimo en Bs. 97.531 más Bs. 153.000 del bono de alimentación, y una inflación extraoficial de tres cifras, transportistas aseguran que cobrar el pasaje urbano en Bs. 150 no se ajusta a la realidad del país.

"En Venezuela aumentaron el salario, sin embargo, los transportistas tienen el pasaje regulado, debido a esto más del 50% de las unidades se encuentran paradas", sentenció el representante del Bloque del Este, Luis Colmenares.

En ese sentido, el presidente de la Federación Nacional del Transporte, Erick Zuleta, sostuvo que la inflación no sólo ha afectado a los transportistas en la capital, sino en todo el país.

Señaló que a los altos costos de los repuestos se suma que las pocas ensambladoras que quedan en el país están vendiendo las unidades "una parte en dólares y otra en bolívares".

"Gracias al control de tarifas Venezuela se está quedando sin transporte. Casi 60 % de toda la flota del país está paralizada", enfatizó.

Por otro lado, Hugo Ocando rechazó que el sector transporte haya pasado de un dólar preferencial al Dicom, "que inició a Bs. 800 y ya va por Bs. 2.600".

La contraparte

Como ya ha ocurrido en varias oportunidades, el Gobierno nacional ha negado la aprobación del incremento del pasaje urbano.

El ministro de Transporte, Juan García Toussaintt, dijo, luego de la reunión que sostuvo con los transportistas, que realizarían una propuesta al vicepresidente Tarek El Aissami, para consultar en cuánto debería quedar el monto del pasaje para que no tenga un "alto impacto" en la economía de los ciudadanos.
Ministro de Transporte,  Juan de Jesús García Toussaintt


"Le vamos a hacer una propuesta a nuestro comandante en jefe y al vicepresidente para que se tome la decisión de en cuánto va a quedar el costo del pasaje urbano", señaló en su momento.

Asimismo, el ministro informó que después de las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente darían respuesta al sector transporte sobre el aumento.

Entretanto, el ministro rechazó cualquier tipo de acuerdos unilaterales que incrementen el pasaje urbano.

Rechazo de los usuarios

Entre los dimes y diretes protagonizados por transportistas y Gobierno están los usuarios, quienes rechazan el aumento del pasaje porque consideran que el mal estado de las unidades y el "mal servicio" que ofrecen no justifican la exigencia de los choferes.

Muchos aseguran entender la situación económica del país, pero estiman que si los transportistas exigen un incremento del pasaje, ellos exigirán que les sea brindado un buen servicio.

Si bien es cierto que la queja de los trabajadores del volante es que los repuestos deben comprarlos en dólares porque ya no son fabricados en el país, también es evidente el grave estado en el que se encuentran las "camioneticas", sucias, con puestos de más y algunos usuarios se quejan del mal trato por parte de los choferes.

La inseguridad también es un punto fuerte en esta disputa, ya que, quienes se movilizan en las camioneticas sufren día a día por la falta de seguridad, porque es muy común que se monten delincuentes y pedigüeños a amargarle el viaje de los usuarios.