Proclamado presidente, Castillo llama a la unidad y genera esperanzas populares

Candidato a la presidencia de Perú Pedro Castillo
Candidato a la presidencia de Perú Pedro Castillo - Cortesía / Agencias

Con la totalidad de mesas escrutadas, Castillo (Perú Libre) obtuvo el 50.13 por ciento de los votos mientras que Fujimori (Fuerza Popular), el 49.87. En estos tiempos de pandemia, la sesión de proclamación de Castillo como presidente, fue virtual. Castillo estaba conectado por internet desde su local partidario, en el centro de Lima, rodeado de una multitud que celebraba el momento de triunfo, y que comenzó a corear "Sí, se pudo" apenas fue oficialmente proclamado oficialmente.

El triunfo de Castillo, que asumirá la presidencia este 28 de julio, es la victoria de los sectores populares, de las poblaciones marginadas, de las olvidadas zonas rurales, de los históricamente excluidos, reivindicados en el año del Bicentenario de la Independencia. 

Cuando comenzó la campaña electoral, pocos lo tomaron en cuenta. Fue la gran sorpresa en la primera vuelta y el batacazo en la segunda, para convertirse en presidente. En su pequeño pueblo natal sus vecinos tomaron las calles coreando "Pedro, presidente". La fiesta popular se repitió en todo el país.

(Lea también: EEUU sancionó al ministro de Fuerzas Armadas de Cuba)

"Invoco a nuestros contendores políticos y agradezco a quienes han venido haciéndolo, de acercarnos. Invoco a la lideresa de Fuerza Popular, a la señora Fujimori, que no pongamos más barreras en esta travesía y no pongamos más obstáculos para sacar adelante este país”, sostuvo, tras hacer una convocatoria abierta para quienes quieran colaborar en su gestión con “lealtad, con dignidad, con transparencia", y reiteró su compromiso de luchar contra la corrupción.

Castillo, con su sombrero blanco de ala ancha típico de los hombres de campo de la región andina, salió al balcón del segundo piso de la sede partidaria, acompañado por su vicepresidenta, Dina Boluarte, e inmediatamente hizo un llamado a la unidad, en medio de una campaña de la derecha y del establishment para dividir el país, con llamados golpistas a no reconocer la legitimidad del nuevo presidente.

Castillo dijo que había sido "una lucha de muchos años" para llegar a la victoria popular y prometió "un gobierno de todas las sangres, sin discriminación alguna, donde nadie se quede atrás". Tuvo palabras de apoyo y reconocimiento para las poblaciones indígenas, para "los hombres y mujeres del Perú profundo", a quienes les aseguró que gobernaría para defender sus derechos en este "esfuerzo para hacer un Perú más justo, más digno y más unido", exclamó.

Con información de CADTM

Síguenos en Telegram, Instagram, Facebook y Twitter para recibir en directo todas nuestras actualizaciones.