Papa pide un mundo de paz en Congreso Eucarístico Internacional de Filipinas

Corbis

El papa Francisco pidió este domingo un mundo de paz para acabar con los conflictos, las injusticias y las crisis humanitarias que le aquejan, en un videomensaje que envió para clausurar el 51º Congreso Eucarístico Internacional que se ha celebrado en la ciudad de Cebú, en Filipinas.

La Santa Sede informó en un comunicado de que su Santidad, además, señaló que el próximo Congreso Eucarístico Internacional se desarrollará en Budapest, en 2020.

"Si pensamos en todos los conflictos, injusticias, crisis humanitarias urgentes que marcan nuestro tiempo, nos damos cuenta de lo importante que es para cada cristiano ser un verdadero discípulo misionero, llevando la buena nueva del amor redentor de Cristo a un mundo tan necesitado de reconciliación, justicia y paz", dijo el papa a los participantes en este congreso que comenzó el 24 de enero.

Francisco animó a los fieles católicos de todo el mundo a seguir el ejemplo de Jesús, quien compartía "su comida con sus discípulos pero no solo, sino que también y sobre todo lo hacía con los pecadores y los marginados".

El papa Francisco viajó hace poco más de un año a Filipinas, el país con mayor número de católicos de Asia, y allí celebró actos como la gran misa que ofició en el centro de Manila y a la que asistieron unos 6 millones de fieles, una ceremonia que se convirtió en la más multitudinaria de un papa en la historia. 

Lamentó que la lepra aún afecte "a los pobres y marginados"

Por otra parte, lamentó hoy que la lepra sea una enfermedad que todavía afecte "especialmente a las personas más pobres y marginadas", en la jornada en la que se celebra el Día Mundial de la Lepra.

"Esta enfermedad, por desgracia, todavía afecta especialmente a las personas más pobres y marginadas. Es importante mantener viva la solidaridad con estos hermanos y hermanas, que quedan inválidos a causa de esta enfermedad. A ellos les aseguramos nuestra oración y también nuestro apoyo a los que les asisten", dijo.

Francisco pronunció estas palabras desde la ventana del palacio apostólico vaticano y tras el rezo del Ángelus dominical.

En este último domingo de enero, el papa celebró el rezo del Ángelus acompañado en todo momento por dos niños italianos, que participaban en la Caravana de la Paz 2016, un evento organizado por Acción Católica de Roma y que congregó en la Plaza de San Pedro a cerca de 3.000 fieles, según la asociación.

Previamente, el pontífice argentino habló de la misericordia de Dios, rechazó que se considere "la religión como un negocio humano" que busque "contratar a Dios para su propio interés", y defendió que "ninguna condición humana constituye motivo de exclusión".

"Ninguna condición humana constituye motivo de exclusión en el corazón del Padre, el único privilegio a los ojos de Dios es no tener privilegios, no tener padrinos, quedar abandonados en sus manos", concluyó.