La secesión es un polvorín

Omar Prieto Fernández, gobernador del Zulia, en reciente acto realizado en la sede del Banco Central de Venezuela en Maracaibo, expuso la necesidad de corregir en la Constitución del Zulia una felonía impuesta de manera subrepticia en la “Carta de Navegación”, como diría el Comandante Chávez, del principal Estado del occidente del país, durante el gobierno de Manuel Rosales, el 5 de agosto del 2003. Fue modificada la Carta fundamental del Estado por la Asamblea Legislativa del Zulia, presidida para entonces por el Abogado Fernando villasmil Briceño, en los artículos 1,2, y 5, del texto mencionado y otros artículos que ya fueron objetados por el Tribunal Supremo de Justicia por atribuirle al Gobernador del Estado funciones exclusivas de la Administración Central.

En los artículos 1 y 2 (ver la Constitución del Zulia) hay un énfasis inusitado en el “carácter autonómico”, que de manera deliberada e intencional, dejan en un segundo plano la jerarquía y subordinación a las competencias expresas e intransferibles que establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que conminan a un fiel y leal cumplimiento. Dejar la posibilidad abierta por dualidad e inconsistencias en una materia que exige claridad y precisión categórica, podría dar lugar a salidas súbitas, aparatosas e irresponsables, mostrar displicencia e ingenuidad ante la violación y desconocimiento de la Constitución Nacional por una interpretación jurídica y administrativa caprichosa, calculada, sería una acción de traición imperdonable que nos puede conducir a la perdida de la República.

Omar Prieto como líder del Zulia está obligado a subsanar ese peligro, dejar de hacerlo es un doble error, porque conoce la irregularidad en primer lugar, y mostrarse indiferente estaría colaborando en grado de complicidad. Más, está obligado arreglar el entuerto, de acuerdo al artículo de la Constitución 333 de la República Bolivariana, de tal manera que Omar cumple su deber como Autoridad y Ciudadano. Omar, alerta al Zulia y a Venezuela, que tras de una situación de invasión extranjera e instaurado un gobierno títere, pudiera la ambición en nombre de la “autodeterminación” promover la separación del Zulia del territorio nacional de la República Bolivariana de Venezuela, apoyados por gazapos jurídicos insostenibles e impresentables,

Es correcto ante lo anterior, encender la luz roja. “Quien ha sido mordido por el Guayacán le tiene miedo hasta un bejuco”. El 20 de marzo de 1863, el coronel Jorge Sutherland y Venancio Pulgar, proclama la federación en el Zulia, demandando autonomía fiscal y política para el Estado, el 20 de mayo de 1869, Pulgar desconoce el gobierno nacional, declara la autonomía del Zulia. Ahora más reciente, hubo amenazas de secesión del territorio venezolano para constituir la experiencia de la “Media Luna” con el Zulia y otros Estados de Venezuela, unidos con algunos Departamentos de Colombia, tiempo más reciente, Néstor Suarez, del más rancio Opus Dei, con un movimiento electoral, llamado “Rumbo Propio” soñó con la “Republica Independiente del Zulia”. Pero llama la atención como han pretendido enlodar al Gobernador del Zulia de un desliz secesionista, se huye corriendo para adelante, solo porque de manera valiente dio un paso para defender al Zulia y darle un pare a un viejo deseo de discípulos de Santander, Obando, Uribe Vélez, Iván Duque, Julio Borges, Pedro Carmona y pandilla.

Bolívar Sáenz. Profesor de la UNERMB

Si quieres recibir en tu celular esta y otras informaciones descarga Telegram, ingresa al link https://t.me/globovision_oficial y dale click a +Unirme. Además sigue nuestro perfil en InstagramFacebook y Twitter.