La familia real británica se defiende: comunicado conjunto contra el documental de la BBC

Dar credibilidad a "afirmaciones exageradas e infundadas" sobre la familia real británica. Esa es la principal acusación que los Windsor, a través de sus tres 'casas' (los Cambridge, los Cornualles y la propia reina de Inglaterra), hacen al documental 'Los príncipes y la prensa', cuya primera parte se emitió este lunes por la noche en la BBC. 

Aunque versaba sobre el príncipe Harry y Meghan Markle, la familia real británica, como era de esperar, no sale muy bien parada: desde acusaciones de vertir polémicas falsas mediante sus equipos (como la del capricho de Meghan con una tiara o su despotismo) a una 'guerra entre hermanos' que habría distanciado a Harry y Guillermo.

En una declaración conjunta sin apenas precedentes, el Palacio de Buckingham, el de Kensington y Clarence House aseguraron, mediante un comunicado enviado este mismo lunes, que es "decepcionante" que la legendaria emisora británica haya decidido airear detalles de la marcha de los duques de Sussex del Reino Unido y su salida de la familia real británica.

La administración de los tres palacios que representan a Isabel II, su hijo Carlos y su nieto Guillermo también afirman que es de vital importancia "una prensa libre, responsable y abierta" para "una democracia saludable. Sin embargo, con demasiada frecuencia las afirmaciones exageradas e infundadas de fuentes anónimas se presentan como hechos y es decepcionante cuando un medio, incluida la BBC, les da credibilidad".

Lo cierto es que la familia real británica tiene motivos para ponerse en pie de guerra contra esta producción que ha levantado ampollas. En el primer capítulo de 'The Princes and the Press' hay testimonios duros, como el del periodista Omid Scobie, que aseguró que se vertieron de manera intencionada historias negativas sobre Meghan. 

"Ha habido rumores durante bastante tiempo de que muchas de las historias más dañinas y negativas... provienen de otras casas reales o de otros asistentes reales", afirma. Un extremo que corroboró en el documental la abogada Jenny Afia, que representa a la duquesa de Sussex. "Esa narrativa de que nadie puede trabajar con la duquesa de Sussex, de que era demasiado difícil, exigía un jefe y todos tenían que irse simplemente no es cierta".

El documental también incluyó un testimonio impactante: el del detective privado Gavin Burrows, que aseguró haber recibido órdenes para vigilar a la exnovia de Harry, Chelsy Davy. 

Esa concienzuda vigilancia habría comenzado en 2004 y la razón, según apuntaba él mismo, era que el joven príncipe se había convertido, para la prensa, en 'la nueva Diana' por la atención mediática que despertaba. "Yo era básicamente parte de un grupo de personas que le robaron sus años normales de adolescencia". El malestar de la familia real británica ya se manifestó a través de algunos medios estos días, antes del comunicado. 

En Palacio afirmaron estar muy enfadados porque la BBC se ha negado a permitir que nadie de la familia ni ninguna de las oficinas de prensa de los príncipes Harry y Guillermo vean el documental, cuya segunda parte girará, precisamente, en torno a la supuesta guerra que hay entre ambos. 

Los Cambridge, los Cornualles y la reina se unieron esos días para quejarse ante la Corporación, amenazando a la misma con un boicot de "los tres hogares" en futuras producciones o colaboraciones con ellos.

Por el momento, la segunda parte, que "examina el periodo de 2018 a 2021, una época tumultuosa para la realeza que incluye el nacimiento de Archie Mountbatten-Windsor y las giras reales de Sussex y Cambridge", según la BBC, sigue adelante y se emitirá en apenas unos días. La polémica, por tanto, está servida.

Fuente: Vanitatis

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