La dictadura asesinó tres secretarios generales de AD

En noviembre de 1948 militares ambiciosos encabezados por los comandantes Carlos Delgado Chalbaud y Marcos Pérez Jiménez dieron un golpe de estado al presidente Rómulo Gallegos, quien había asumido la presidencia el 15 de febrero. Electo con 74 por ciento de los votos, Gallegos rechazó las solicitudes de los militares y lo expulsaron a Cuba, disolvieron el congreso, asambleas legislativas y concejos municipales y aplicaron una severa censura a la libertad de prensa. Ilegalizaron los partidos y sus dirigentes perseguidos con represión desmedida que inauguró una era de terror y torturas a quienes caían en sus garras.

Nacido en 1941, hace 75 años, Acción Democrática, entró en clandestina etapa de resistencia, en la cual murieron tres de sus secretarios generales. Nueve días antes de las elecciones para la constituyente, el 21 de octubre de 1952, Leonardo Ruiz Pineda fue interceptado por la policía política en una calle de La Chaneca en Caracas y lo acribillaron a balazos, como en las películas de gánsteres. Con 36 años recién cumplidos, nacido en Rubio el 28 de septiembre de 1916, el valiente abogado y periodista, político audaz, moría a manos de la Seguridad Nacional.

Su asesinato causó gran conmoción en AD, pero la lucha proseguía. El dos de diciembre los militares desconocieron el resultado de la consulta que fue favorable a Unión Republicana Democrática, el partido de Jóvito Villalba, y designaron a Pérez Jiménez presidente provisional.

Acción Democrática designó en sustitución de Ruiz Pineda a Alberto Carnevali, quien había regresado clandestino al país en 1950 desde México, adonde fue expulsado en noviembre de 1948 con el golpe a Gallegos. En mayo de 1951, Carnevali fue capturado y enviado a la Cárcel Modelo de Caracas. Un día se fingió enfermo y lo llevaron al Puesto de Socorro de Salas, de donde lo rescataron los compañeros el 26 de julio, en otra acción cinematográfica. Al frente otra vez de la secretaría general, de nuevo lo hicieron prisionero el 18 de enero de 1953 y lo mandaron a la Cárcel Modelo de San Juan de los Morros, donde lo dejaron morir de cáncer el 6 de abril, después de una fallida operación. Nacido en Mucurubá, estado Mérida, el 28 de septiembre de 1914, iba a cumplir 40 años. Era abogado y había ejercido el periodismo.

Otro merideño, Antonio Pinto Salinas, sucedió a Carnevali en la secretaría general. La Seguridad Nacional le seguía los pasos y la dirección del partido decidió sacarlo del país desde Güiria hacia Trinidad, rumbo a Costa Rica. Un soplón infiltrado entregó la información y lo capturaron. La madrugada del 11 de junio una comisión lo sacó de Valle de la Pascua y se detuvieron en la carretera. Esposado con las manos atrás lo empujaron a unos matorrales donde Isidro Marrero le disparó una ráfaga de ametralladora y Braulio Barreto le dio el tiro de gracia. Tenía 38 años. Fue el tercer cuadro político sacrificado por Acción Democrática en la lucha contra la dictadura perezjimenista.