¿La cerveza y la barriga van de la mano?

La idea de que la cerveza engorda más que otras bebidas y que aumenta el volumen abdominal, podría no tener ninguna base científica, según un estudio de la Dra. Kathryn O"Sullivan, de Reino Unido.

La cerveza tiene mala fama y de ella se dicen muchas cosas, por eso esta conclusión causó sorpresa en diciembre de 2014, pero la científica explicó que el consumo excesivo de cualquier tipo de bebida alcohólica puede llevar al aumento de peso.

Según su investigación, la cerveza no tiene una mayor cantidad de calorías que la de otras bebidas alcohólicas, por lo cual su efecto no sería peor, siempre y cuando se la consuma en forma moderada.

Pero sí hay varias cosas que sí pueden hacer que la "barriga cervecera" sea una realidad. Por un lado, la cantidad que consumes: un vaso grande de cerveza tiene alrededor de 150 calorías, pero si sumas los que llegas a tomar en una salida con amigos, corres peligro de caer en el sobrepeso.

Por otro lado, lo que sucede cuando se bebe alcohol generosamente, es que se sobrecarga al hígado, dándole trabajo extra para procesarlo y eliminar sus toxinas.

Eso significa que el hígado "debe dejar pasar las toxinas de las otras cosas que puedes estar ingiriendo, como las papas fritas y otros bocados grasosos y salados que suelen acompañar a la cerveza", señaló el divulgador científico Greg Foot, a la BBC. 

Un respiro para los amantes de la espumosa bebida, ya que el secreto estaría en limitar la cantidad y cuidar con qué se la acompaña