Iglesia Católica en Charallave celebró emotiva Semana Santa adaptando la tradición a la era digital

La parroquia Santa Rosa de Lima de Charallave, estado Miranda, celebró una muy emotiva Semana Santa en la cual se adaptó la tradición local centenaria al contexto digital como producto de la pandemia por el Covid-19, y en resguardo de la feligresía, que fue partícipe y testigo de las celebraciones eucarísticas a través de las transmisiones en vivo de la institución religiosa y la producción de contenido audiovisual orientado a conmemorar, desde casa, la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

Este sería el segundo año consecutivo donde, aún a puerta cerrada, la iglesia católica en Charallave apuesta por no dejar morir la incansable tradición que continua sumando fieles y ganando adeptos a la causa religiosa.

Las celebraciones eucarísticas constituyeron el punto fuerte de la Semana Mayor en la población tuyera, comenzando por el Viernes de Concilio. Mientras tanto el Domingo de Ramos, una de las fechas que suma mayor feligresía, el párroco de la parroquia Santa Rosa de Lima, José de Jesús Martínez, se dirigió a la población que escuchaba desde sus apartamentos y balcones, a través de varios dispositivos de sonido dispuestos en las inmediaciones de la Plaza Bolívar.

Desde allí, bendijo las palmas que serían entregadas posteriormente en las comunidades a través de varios camiones, para evitar aglomeraciones y siguiendo estrictas medidas de bioseguridad, para más tarde celebrar la misa solemne.

“No es casualidad que sea el segundo año donde permanecemos confinados en la Semana Santa. Estamos librando una batalla espiritual contra el mal. Debemos levantarnos y fijar la mirada en Dios. Por supuesto que no debemos descuidar las medidas de bioseguridad, tenemos que cuidarnos y preservar nuestra salud, pero hay que restarle poder a la pandemia a través de nuestros pensamientos”, afirmaba en la homilía del Domingo de Ramos el padre José De Jesús Martínez.

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Las cofradías jugaron un rol determinante en la labor de mantener viva la tradición, aún en medio de las limitaciones, ya que fueron las encargadas de decorar y ambientar el templo con las imágenes que recuerdan y evangelizan acerca de la pasión, muerte y resurrección de Cristo.


El Miércoles Santo, por su parte, El Nazareno fue colocado en la entrada del templo para bendecir a la localidad mirandina y a sus visitantes, quienes desde los alrededores de la plaza contemplaban la imagen y elevaban plegarias por el cese de la pandemia. Mientras que el Jueves Santo, cumpliendo con estrictas medidas de bioseguridad, se llevó a cabo el lavatorio de pies, acto que evoca la Última Cena de Jesucristo, para posteriormente, a través de una transmisión en directo, realizar la adoración al Santísimo Sacramento.

El Viernes Santo, como de costumbre, el acto litúrgico comenzó alrededor de las 3 de la tarde, meditando acerca de la muerte salvadora de Cristo, y pidiendo que finalizara pronto la pandemia por el Covid-19 que hoy azota al mundo entero.

Finalmente, el día sábado, se transmitió la Vigilia Pascual, uno de los momentos más emotivos y esperanzadores de toda la Semana Santa. Los fieles se unieron a esta tradición mediante el “live” de Facebook esperanzados con motivo del inicio de la Pascua. Asimismo, el Domingo de Resurrección, que representa para la feligresía uno de los momentos más importantes de la tradición cristiana, la imagen de Jesús resucitado iluminaba el recinto religioso y fue motivo de fe y renovación para todos quienes pudieron observarla. 

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