Identificar a los "superpropagadores" habría minimizado efecto del Ébola

UVISA

Un grupo de investigadores analizaron el brote de Ébola en África occidental de 2014-2015 y revelaron este lunes que cerca del 3% de las personas infectadas fueron responsables de 61% de los contagios, por lo que concluyen que sí los "superpropagadores" hubieran sido completamente identificados, se podrían haber evitado casi dos tercios de las infecciones.

El estudio publicado en las Actas de la Academia Estadounidense de las Ciencias (PNAS) sostiene que dichas figuras juegan un rol bastante importante en las epidemias y resulta esencial identificarlos mejor para contener más los focos infecciosos. 

La epidemia de ébola en 2014 tuvo un alcance sin precedentes en África al tiempo que fracasaban las primeras medidas de control, destaca el estudio. Dejó un total de 11.310 muertos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los investigadores concluyeron que, en el caso del brote de Ébola en 2014, estas personas pertenecían a un determinado grupo etario y se hallaban más entre la población que en los centros de tratamiento.

Benjamin Dalziel, profesor de Biología en la Universidad Estatal de Oregón y coautor principal del estudio, explica que la mayoría de los datos sobre la epidemia provenía principalmente de pacientes de los centros de atención y pocos del resto de la población.

¿Qué es un superpropagador?

El concepto de "superpropagador" surgió en la década de 2000, durante la propagación del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) en 2003 y más recientemente en 2012 con el coronavirus del síndrome respiratorio de Medio Oriente (MERS-CoV).

Este último estudio dio pie a crear un nuevo marco estadístico que permite a los científicos medir mejor este fenómeno en la evolución de una epidemia para poder contenerla mejor.