Éxodo

Corbis

En estos días los hermanos mayores de todas las religiones monoteístas, conmemoran la fiesta de  “Pesaj  O  Passover”,  esta  es la primera y más importante fiesta de su calendario. En ella se recuerda la liberación del pueblo judío de la esclavitud de Egipto, obrada por DIOS a través de Moisés y la llegada a la tierra prometida, a la tierra santa.

En el libro del Éxodo se relata la vocación de Moisés, elegido por DIOS para salvar a su pueblo. (Ex 6). DIOS envía a Moisés ante el Faraón para que deje partir a su pueblo al desierto para darle culto. (Éxodo 5,3)

En el Éxodo, apreciamos el sacrificio de pascua, las diez plagas enviadas por DIOS a quienes humillaron y sometieron al pueblo de Israel y como el ángel, de la muerte enviado por DIOS “salteó las casas de los hijos de Israel” (Éxodo  12, 27) preservando a los primogénitos hebreos;  la salida repentina y el pan ázimo sin leudar, ( ese es el pan de la fe que todavía y hasta nuestros tiempos se come en todos los hogares hebreos) etc., una historia maravillosa, incrustada en el sentimiento de todos los monoteístas, que solo esta llena de fe, esperanzas y  mensajes divinos. Esta salida de Egipto se menciona innumerables veces en la Biblia,  también en los Diez Mandamientos o Decálogo.

Se dice que Jesucristo, en su última cena recordaba con los apóstoles, ese evento, así lo reconocemos muchos y en distintas países se preparan encuentros inter-confesionales por estas fechas, que son aprovechados para el reencuentro de todos los Monoteístas y el reconocimiento de ellos por ser originarios de una misma descendencia.

Ahora bien, la liberación  y el éxodo son un mensaje superior, no es solo una historia. La liberación de los seres humanos debe de ser una constante, pues la esclavitud y la libertad de los hombres no esta sujeta a cadenas a encierros ni asilamientos, estos términos no son sinónimos.

La libertad de nuestros días está en nuestras acciones, en nuestro reconocimiento al prójimo, en acercarnos a lo espiritual, en abrir nuestros corazones a DIOS y ser temerosos y respetuosos a él,  en el trato con nuestros padres, hijos, amigos y semejantes, en perdonar, en ser tolerantes y misericordiosos, en dar el ejemplo.

Es la mente del ser humano la que nos hace libre o esclavos, es por eso que la libertad es un concepto que surge de lo interno, la libertad implica el dominio absoluto de nosotros mismos, somos libres cuando aceptamos lo que esta por encima de nosotros, la libertad no es hacer lo que queremos si no lo que debemos.

La esclavitud no es un termino del pasado ni abolido, es un concepto que ha ido mutando, ya no hace falta encadenar a una persona o a un pueblo para esclavizarlo, hoy las sociedades han generado sistemas, en el que se someten colectivamente a individuos o grupos restringiendo sus libertades, y oprimiendo sus voces, la esclavitud moderna es también no poder elegir  gobernantes, o el estilo de vida,  la fe, la manera de expresarse o vestirse, el no poder a viva voz  sin censura decir lo que se piensa, ni escribirlo.

En este recuerdo universal que llega en días y tiempos adversos para muchas latitudes, hagamos un alto y reflexionemos, comprendamos que todo depende de nuestros corazones y es allí donde se suscita un espectro de fe, y que como en el éxodo son estos los momentos de encuentro como ÚNICA vía y posibilidad para que las sociedades evolucionen .

El Éxodo y la liberación del pueblo judío solo fue posible  gracias a la fe, a su organización y su jerarquía, al apego a sus costumbres y tradiciones, elementos que hasta hoy en día han logrado su sobrevivencia y que anhelamos, “por los siglos de los siglos”,  así sea..