Especial | Miguel Otero Silva: Una pluma cargada de Justicia social y sátira

Miguel Otero Silva
Miguel Otero Silva - Miguel Otero Silva

Los hechos ocurridos en Venezuela en el año 1928, durante la dictadura de Juan Vicente Gómez, marcaron el futuro de Miguel Otero Silva.

Su pasión por hacer justicia social a través de las letras y la sátira lo convirtieron en uno de los máximos exponentes de la literatura venezolana.

Bajo el seudónimo de "Miotsi" burló las acciones del gobierno de Gómez contra las protestas mediante el ingenio, lo que le inspiró a escribir desde el exilio una de sus novelas más reconocidas: Fiebre (1939). 

El instinto periodístico

Su padre, Henrique Otero Vizcarrondo, lo motiva a estudiar ingeniería civil debido a su gran habilidad con las matemáticas. 

Sin embargo, a medio camino, la situación del país y su activa participación en la llamada "Generación del 28", despertó su instinto periodístico lo que lo obligó a irse del país por un tiempo.

Trabajó en el periódico Fantoches y la revista Caricaturas.

Luego de la muerte de Gómez, en diciembre de 1935, regresó a Venezuela y comenzó a escribir versos satíricos publicados en el diario Ahora con el seudónimo "Mickey".

Durante el mandato de Eleazar López Contreras se vio obligado a refugiarse nuevamente fuera del país, en ese tiempo publicó su primer libro, el poemario Agua y cauce.

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En 1941 fundó, con Francisco José Kotepa Delgado y el caricaturista Claudio Cedeño, el semanario humorístico El Morrocoy Azul. Luego, decide fundar un periódico y finalmente, el 3 de agosto 1943, salió a la calle El Nacional.

Antes de finalizar la década de los sesenta se graduó de periodista en la Universidad Central de Venezuela y fue designado presidente de la Asociación Venezolana de Periodistas.

A partir de Casas muertas

Tras realizar una investigación en el estado Guárico sobre el auge del pueblo de Ortiz y su casi total extinción debido a las fiebres palúdicas escribió Casas muertas, publicada en Buenos Aires en 1955. Por esta obra recibió el Premio Arístides Rojas y el Nacional de Literatura. 

En 1958 publicó Elegía coral a Andrés Eloy Blanco y obtuvo el Premio Nacional de Periodismo. 

En 1961 publicó la novela sobre la Venezuela petrolera Oficina n.º 1, la cual Gabriel García Márquez inmortalizó en un relato de fantasmas publicado en Doce cuentos peregrinos

Seguido, en 1963 saca La muerte de Honorio en la que resaltó las luchas políticas contra el régimen de Pérez Jiménez.


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Uno de sus libros de versos satíricos más populares, Las celestiales, fue publicado en 1965 en la cual "atacó cruda y jocosamente a la Iglesia". 

"Su última novela centrada en acontecimientos políticos del país, Cuando quiero llorar no lloro (1970), se convirtió en una obra mítica para la generación que vivió los movimientos de guerrilla de la década de 1960, y tres años después fue llevada al cine por Mauricio Wallerstein", destaca el portal biografías y vidas. 

En los últimos años de su vida, escribió dos novelas históricas: Lope de Aguirre, príncipe de la libertad (1971) y La piedra que era Cristo, publicada un año antes de su muerte.

A 32 años de su muerte

Miguel Otero Silva nació el 26 de octubre de 1908 en Barcelona, estado Anzoátegui; y murió en Caracas el 28 de agosto de 1985.

Su legado se mantiene intacto, aunque ha cambiado un poco gracias a la tecnología. 

La necesidad de informar y las ansias de justicia social siguen siendo parte del ser venezolano que no ha perdido ese arte de enfrentar las tragedias políticas y sociales a través del humor.

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