El Tribunal Supremo de Brasil fallará sobre pedidos de suspensión de la Copa América

Vista interior del Estadio Mané Garrincha en Brasilia, una de las cuatro sedes de la Copa América en Brasil. 2 de junio de 2021
Vista interior del Estadio Mané Garrincha en Brasilia, una de las cuatro sedes de la Copa América en Brasil. 2 de junio de 2021 - EFE / Joédson Alves

Tras ser suspendida de Colombia y Argentina, el domingo 13 de junio debería empezar la Copa América en Brasil, si la Corte Suprema del país no decide la pone en entredicho. La celebración de la competición puede verse amenazada por lo que dictamine el alto tribunal brasileño, que este jueves juzgará dos recursos que piden cancelar el campeonato por motivos sanitarios.

Los dos recursos fueron presentados por el Partido Socialista Brasileño (PSB) y por la Confederación Nacional de Trabajadores Metalúrgicos, según informa EFE. Ambos alegatos coinciden en pedir la suspensión de la Copa América por la crítica situación epidemiológica que atraviesa el país.

Brasil es el segundo país del mundo donde han muerto más personas por Covid-19 en términos absolutos: 474.414. Solo por detrás de Estados Unidos, según los datos de la Universidad Johns Hopkins. La misma universidad recoge que el mes de abril de 2021, cuando se registraron 82.266 fallecidos por coronavirus, fue el más mortífero desde el inicio de la pandemia en el país. Mientras que solo el 10,85 % de la población, de más de 210 millones de habitantes, está totalmente vacunada, según los últimos datos disponibles de esa institución.

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Los once magistrados de la Corte Suprema tendrán 24 horas para pronunciarse, por lo que el fallo se hará público el viernes. La sesión se celebrará de forma virtual y los miembros del tribunal emitirán sus decisiones a través de las plataformas digitales internas del organismo, según explicó la propia Corte Suprema en una comunicado. Si la competición se mantiene, empezará el próximo 13 de junio.

Distintas etapas de la odisea de la Copa América 2020

La Copa América 2020 se suspendió porque el mundo atravesaba los primeros meses de crisis sanitaria global. La competición se aplazó a 2021, y por primera vez debía celebrarse paralelamente y de forma conjunta entre dos países: Argentina y Colombia. Sin embargo, el 20 de mayo, la Conmebol la retiró de Colombia en el marco del Paro Nacional, las protestas más largas de la historia reciente del país. El gobierno de Iván Duque pidió el aplazamiento de la competición, que fue rechazado por la organización. Una decisión celebrada por los seguidores de los distintos equipos de fútbol colombianos.

El campeonato quedó entonces en manos de Argentina. El presidente Alberto Fernández aseguró que mantenía el compromiso alcanzado con la Conmebol, a pesar del pico de contagios que atravesaba el país, y afirmó que el campeonato se celebraría “para la televisión”. Sin embargo, el 31 de mayo, la Confederación Sudamericana de Fútbol la acabó retirando también de ese país, por su crítica situación epidemiológica.

Finalmente, la organización decidió encargar la celebración del torneo a Brasil, a pesar de todo, con el beneplácito del gobierno ultraderechista de Jair Bolsonaro. La competición se desarrollará en cuatro sedes: Brasilia, Río de Janeiro, Cuiabá (Matto Grosso) y Goiania (Goiás). El apoyo gubernamental a la decisión de la Conmebol fue criticada tanto por la oposición de izquierdas como de derechas.

Especialistas en salud pública y organizaciones científicas, citadas por EFE, alertan que Brasil “está a las puertas de una nueva ola de la pandemia cuando aún se mantiene con altísimas tasas de muertes, que en las últimas dos semanas han registrado un promedio superior a las 1.600 por día”.

Aún así, la celebración no preocupa al Ministro de Salud, Marcelo Queiroga, quien aseguró este martes que la Copa América no supone mayores “riesgos” para los brasileños. "El riesgo para la población es el mismo, con o sin Copa”, aseguró.

El responsable de salud también recalcó que los protocolos sanitarios del evento son “seguros”. Las 650 personas que se desplazarán al país para el macroevento deportivo “estarán aisladas” en los respectivos hoteles y saldrán a los estadios para entrenar y competir en autobuses “controlados”, afirmó el ministro.

Queiroga recordó que “la prácticas de deportes está liberada” en Brasil. Desde hace meses se celebran campeonatos nacionales, regionales, partidos de la Copa Libertadores y de la Sudamericana y las eliminatorias para el Mundial de Qatar de 2022, insistió el ministro. 

Fuente: France 24

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