El comentario de Vladimir Villegas

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Periodista - Referencial

Otra vez vino a Venezuela el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, según se ha dicho, a continuar los esfuerzos por un diálogo nacional. Ya ha fracasado varia veces en su intento. Un vez mas, como en pasadas ocasiones, ha conversado informalmente con voceros de gobierno y oposición. Hasta ahora, nada concreto, o al menos que se sepa.

Rodríguez Zapatero viene en el peor momento, y paradójicamente en el más oportuno. La decisión del Tribunal Supremo de Justicia que deja a la Asamblea Nacional como una instancia meramente decorativa y avala que el gobierno obvie el paso constitucional de presentarle el proyecto de presupuesto para el año 2017, para su discusión y aprobación, coloca en entredicho la plena vigencia de la Carta Magna. El ex jefe del gobierno español sabe lo que significa para una democracia lo que está pasando hoy en Venezuela, donde un poder nacido de la voluntad popular està anulado de hecho.

Estamos en un momento de suma dificultad para nuestra democracia. Es necesario restituir el pleno funcionamiento de las instituciones, y restablecer la sana relaciones que debe existir entre ellas, basada en la autonomía de poderes y en el principio de colaboración entre ellas.

Venezuela necesita un pacto como el que los españoles fueron capaces de construir a la muerte del caudillo Francisco Franco. Un pacto para cerrarle el paso a la violencia que se asoma como alternativa más probable en medio de este clima de confrontación . No vemos con optimismo la posibilidad de que hoy ese diálogo sea fructífero. En el seno de ambos actores fundamentales de la disputa política no hay ni consenso ni disposición para que esto cristalice. Pero es absolutamente necesario restablecer un ambiente democrático en el país, ponernos de acuerdo en torno a la constitución y sobre las decisiones urgentes que reclama nuestro maltrecha economía y una población cada vez mas castigada por la crisis.

No es posible pensar que por el camino que vamos Venezuela saldrá adelante. Es urgente abrir campo a los cambios que se requieren. Y esa puerta tiene que abrirse en paz. No es por la vía de la violencia que vamos a lograrlo. Quienes, como Rodríguez Zapatero, vienen con la idea de promover el diálogo, no pueden hacerlo desde el desconocimiento de la actual realidad institucional del país. Tenemos que reinsertarnos en las reglas de juego democrático señaladas claramente en nuestra Carta Magna, esa es la base para que cualquier acuerdo político pueda resultar exitoso.