Día del Trabajo: cuál es el origen de la celebración del 1 de mayo

El primero de mayo de 1886 se organizó una gran marcha por parte trabajadores explotados en la plaza Haymarket, en Chicago, Estados Unidos, en la que luchaban por una jornada laboral de ocho horas, ya que sus jornadas llegaban a ser hasta de 18 horas al día. “Ocho horas para el trabajo, ocho para el sueño y ocho para la casa”, era su demanda.

Días después, en otra marcha más pequeña, estalló una bomba que mataría a algunas personas, incluyendo policías. Este hecho haría que se detuviera a algunos líderes y que se les condenara a muerte. Se les conoce como los Mártires de Chicago.

Sin embargo, hay algo de lo que no se habla tanto en la historia oficial. Estos personajes ejecutados, tenían una ideología anarquista.

Hugo Sánchez Gudiño es Licenciado en Periodismo y Comunicación Colectiva, por la Facultad de Estudios Superiores Aragón, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); tiene una maestría en Ciencias de la Información por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la misma institución educativa, y aparte tiene un doctorado en Ciencia Política, también por la misma Facultad de la UNAM

Actualmente es profesor-investigador de la FES Aragón y de la FCPyS, y es autor de diversos libros como Partidos Políticos y Sucesión Presidencial en México 2012 (UNAM-Porrua-2012), Pasado, Presente y Futuro de los Partidos Políticos en México (UNAM-Porrua-2011) y Comunicación Política y Pensamiento Crítico en América Latina(UNAM-2007), entre otros.

Sánchez Gudiño explica el pensamiento anarquista como una corriente de pensamiento que plantea ciertos ideales para el hombre de manera individualista y contra la autoridad. 

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”Es una corriente de opinión que surge en el siglo XIX, esa corriente de pensamiento político planteaba ciertos ideales para el hombre de manera individualista, su visión del mundo era una visión en contra de la autoridad que por un lado defendía ciertos ideales, ciertos valores de humanos que apoyaba una comunidad más libre, más justa, más igualitaria. Sin embargo, el problema de esta corriente de pensamiento es que era muy ambigua en la ruta que tenían que seguir quienes simpatizaban con esas ideas. De esa ambigüedad era una visión del mundo antiautoritaria pero muy pasiva, muy tranquila, veía al sujeto como un ser tranquilo y pasó de la tranquilidad a la violencia, de una visión tolerante a una radical. De esa misma corriente de opinión se desprenden distintas líneas de pensamiento, una de ellas son las ideas anarquistas de Rusia, que son las más radicales, invitan más a la violencia, y las líneas de pensamiento de los franceses que eran más pacifistas, llamaban a la paz, a la conciliación, a la cordura, y de los mismos franceses va a haber otra línea de pensamiento intermedio, que también llama a ciertas ideas espirituales y demás. Esas tres líneas de acción empiezan a pelear a ver cuál es la que resulta, digamos, dominante del pensamiento anarquista, y pues ahí empieza todo su desarrollo y sus características de igualdad, de justicia, una comunidad más justa”, explica Sánchez Gudiño en entrevista para Infobae.


Por su parte, Pablo Gaytán Santiago, quien tiene una licenciatura en Sociología por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), una maestría en Estudios Urbanos por la misma institución educativa y un doctorado en Ciencias Sociales, además de ser videoasta con alrededor de 79 piezas, entre documentales, ficciones, experimentales, piezas para videoinstalaciones y videoclips, y autor del libro Anarquía Suburpunk, define a este movimiento social como “una forma de pensamiento que actúa, a diferencia del pensamiento socialista o comunista, que siempre están pensando en términos de utopía, de una sociedad creada a futuro tomando el poder de distintos métodos. 

En el anarquismo, digamos, hay una visión práctica y cotidiana del aquí y ahora, prefigurativa, por un lado en términos de una crítica a toda autoridad heterónoma, es decir, al estado, sin Dios, y sin ningún jefe que te guíe. 

Es una práctica antiautoritaria que busca la igualdad de los cotidianos, y a partir de proyectos autogestivos en la vida cotidiana. En ese sentido es prefigurativo no esperar a que se realice la utopía, sino buscar formas de realizar esta utopía desde la vida personal, la vida de pareja, la vida en comunidad, o la vida con colectivos distintos, a nivel no solamente de consumo sino también de la comunicación y de la circulación de ideas”.

Gaytán explica que este movimiento nace a mediados del siglo XIX y “en términos de un pensamiento sistematizado a nivel de la filosofía social por Joseph Proudhon, quien realmente él es el creador en términos modernos de la palabra anarquismo. El es el primero que la utiliza. 

Después vendrían personajes más de acción directa como (Mijail) Bakunin, que es toda su discusión, en la Primera Internacional y en la Asociación Internacional de Trabajadores con Marx, con el cual se distingue porque este último habla de todo un pensamiento científico, un análisis científico del capitalismo, pero Bakunin, a diferencia de él, propone la acción directa en todos los sentidos, y es el gran personaje icónico para el anarquismo moderno, que es el que la lleva a la práctica, de manera cotidiana como activista, como pensador y como hombre de acción, y ya después vendrían grandes íconos y referentes como (Piotr) Kropotkin, que es geógrafo, filósofo y naturalista, comienza a plantear una visión distinta de desarrollar el anarquismo.

“En México tenemos que tomar como referencia a los hermanos Flores Magón, en particular a Ricardo, que es quien elabora todo el pensamiento anarquista, digamos, local. No me gustaría decir mexicano porque iría en contra de uno de los principios del anarquismo que es no tener patria, entonces llamémosle del pensamiento local y regional por parte de Ricardo Flores Magón”.

Sánchez Gudiño explica que cuando nació el anarquismo, en el siglo XIX, las ideas socialistas tenían mucho eco, y que aunque el anarquismo retoma algunas ideas de este movimiento, el socialismo, eran diferentes, e incluso, antagónicos.

”Cuando nace el anarquismo en el siglo XIX las ideas socialistas tienen mucho eco, digamos, tenían mucha simpatía en los trabajadores de Europa, y te podría decir que el anarquismo retoma algunas ideas socialistas, pero quienes invocan al socialismo son los marxistas, e inician la lucha, Marx y los marxistas, quienes sí proponen el socialismo, y los anarquistas no, ellos tienen ideas muy parecidas en algunos aspectos, ellos no luchan por una sociedad socialista, los anarquistas luchan por ideas muy ambiguas. Decían que querían una comunidad más equilibrada, pero es muy ambigua en el modelo de sociedad que quieren, por eso cuando se da el auge del movimiento obrero y de los sindicatos de las grandes centrales europeas, se da una lucha entre los anarquistas, en este caso liderados por Bakunin, y los marxistas, a los que lideraban Marx y Engels, ellos están dentro de esos grandes sindicatos y centrales obreras y están luchando para ver quien logra imponer sus ideas”.




Sánchez Gudiño cree que esto marca la época, la lucha que se da entre ambas corrientes para ver qué pensamiento es el dominante. En cuanto a la influencia que tiene el pensamiento anarquista con el primero de mayo, Sánchez Gudiño expone que al anarquismo no se le ha dado el crédito en la historia oficial por la lucha delos trabajadores.

“En esa parte, no se le da el crédito que le corresponde a los grupos anarquistas. El movimiento anarquista va a ser determinante en esta celebración del primero de mayo, pero la historia finalmente la hacen los vencedores, entonces los borran un poco del mapa; la narrativa del primero de mayo es que se habla solamente por la lucha de la jornada de ocho horas, pero el primero de mayo está más asociado con los Mártires de Chicago y en segundo lugar por la jornada de ocho horas. Los mártires de Chicago son mártires anarquistas, pero eso no dicen en la narrativa que, digamos, conocemos, y que cada año se señala”, dice el profesor universitario e investigador.

”Cuando se da la famosa huelga de la jornada laboral de ocho horas, esta fue impulsada por los marxistas, tenían más claridad sobre esto, fue una huelga que duró unos tres días, y eso generó que la comunidad empresarial se afectara, sin embargo días después de esta huelga, hay una gran marcha, en Chicago, que era en esos años la meca del anarquismo, a donde habían llegado migrantes de muchos países de Europa, de Alemania, Francia, etcétera, y días después de la huelga de las ocho horas, que fue en la principal plaza pública de Chicago (Haymarket), congregan miles de personas, y un grupo de anarquistas hacen estallar dinamita en medio de la manifestación, y se generan muertos, tanto policías como civiles, el país se conmociona y la huelga de las ocho horas pasa a segundo plano y el tema central es el estallamiento de dinamita de esa manifestación.

”Después las autoridades realizan investigaciones, detienen a los principales líderes anarquistas, los declaran culpables, y les aplican la pena capital. Con ese hecho, aunque la comunidad estaba conmocionada por la bomba, la dinamita y los muertos, se conmociona aún más por la ejecución de estos líderes anarquistas, por eso les llaman los Mártires de Chicago, por eso el primero de mayo se retoma más bien esa anécdota, pero en la narrativa oficial no se detalla mucho el hecho de la bomba ni quiénes eran estos personajes, que eran anarquistas, de ahí viene la celebración, esa bandera de la celebración con esa connotación pierde cierta fuerza los años siguientes, porque las corrientes marxistas son las que ganan más fuerza. Al iniciar el siglo XX, las dos experiencias mundiales de revolución fue la rusa y la mexicana, se supone que en ambas revoluciones hay ideas anarquistas pero en la rusa andan más las marxistas. Aquí en México hay ideas anarquistas de los Flores Magón pero ellos no ganan la Revolución, entonces en los dos movimientos revolucionarios más importantes del mundo en el siglo XX hay una lucha de esas dos corrientes. En Rusia ganan los ideales marxistas, y aquí en México, piden las ideas anarquistas, pero la anécdota de Chicago es la que gana en la memoria histórica, después de esa lucha, los seguidores del anarquismo siguen teniendo simpatizantes en todo el mundo”, explica Sánchez Gudiño.


Puntualiza que posterior a esto llega la Guerra Fría, con la que el mundo va a cambiar de ideología, y que los actuales simpatizantes con el movimiento anarquista, ni siquiera ha leído a los autores básicos. ”Después va a llegar la Segunda Guerra Mundial e inicia, posteriormente, la Guerra Fría. El pensamiento marxista y anarquista, que era del lado de la izquierda, y el pensamiento capitalista, de lado de la derecha; ahí se inicia la Guerra Fría, que es la guerra de los dos bloques, el Soviético-Chino, y el bloque de Estados Unidos con los europeos, que llega hasta finales del siglo XX, con la globalización y con esta el bloque soviético desaparece, China se queda, pero cambia la economía de mercado, y el mundo también ideológicamente cambia y muchas de esas ideas se vuelven atractivas. Ahora quienes simpatizan con esas ideas no han leído ni siquiera a los autores básicos”, concluye el profesor de la UNAM.

Por su parte, Pablo Gaytán dice que en cuanto a la relación que tiene el movimiento anarquista con el movimiento del primero de mayo, es la huelga general de la plaza Haymarket, en Chicago, la cual se vuelve importante por la demanda de rebelión de la clase obrera contra el capital, y que estuvo encabezada por un grupo anarquista.

”Recordemos que la fecha icónica, simbólica del primero de mayo que se celebra parte de la clase obrera en general y los trabajadores desde finales del siglo antepasado, tiene como referente el primero de mayo de 1886, cuando ocurre la huelga general, por una jornada laboral de ocho horas en Chicago, y los sucesos que le llaman de la Revuelta de Haymarket. Se vuelve un hecho importante por dos cuestiones, por un lado porque es una demanda consciente, organizada, de rebelión de la clase obrera contra el capital como tal, que es uno de los principios del anarquismo, que es una perspectiva política, también es una rebelión contra el capitalismo; el anarquismo es anticapitalista, efectivamente, de entrada esa es la primera premisa. Por otra parte porque estuvo integrada esa rebelión, encabezada por un grupo de personajes que se declaraban abiertamente anarquistas, y se organizaban junto con los obreros por abolir el capitalismo a partir de una huelga, entonces eso queda como un referente por estas dos cosas, y la historia nos habla de cómo ocho anarquistas fueron condenados por los sucesos y cinco de ellos fueron ejecutados, entonces digamos que este es un referente, un hecho histórico”.

Describe este hecho como “un momento fundador que le da cohesión ideológica de rebelión y de perspectiva anticapitalista al anarquismo”.

A pesar de la lucha que tuvieron los anarquistas para lograr una jornada laboral de ocho horas, Pablo Gaytán dice que el capitalismo ha tenido una gran capacidad de evolucionar, y que en la actualidad no se respetan los derechos laborales por los que se pelearon, pues con el teletrabajo, o home office, se trabajan las 24 horas del día.

”El capitalismo prosigue, ha tenido una gran capacidad de adaptación frente a los movimientos revolucionarios y anarquistas que han venido sucediendo en más de un siglo, y vemos que las formas de explotación han cambiado, se han creado nuevas formas, además de dominación y de autoritarismo estatal contra la población en general y contra lo que podríamos considerar las nuevas formas que ha adquirido también la propia clase obrera o el proletariado en general. Hoy día, por ejemplo el tema de la jornada laboral, ya no la tenemos de ocho horas segmentadas de manera lineal, cada día de ocho horas y cinco o seis días a la semana. Hoy día la jornada laboral son las 24 horas, hay toda una discusión, no solamente en el anarquismo, sino en distintas perspectivas ideológicas como esto ha venido a cambiar la subjetividad de lo que podríamos considerar las nuevas formas de la clase obrera; hoy día, estamos, por ejemplo, frente a la constitución de un sector laboral que los autonomistas italianos llaman el cognitariado, todos los que vivimos del trabajo intelectual y técnico que no necesariamente tomamos herramientas, sino que las nuevas herramientas son las nuevas tecnologías, y como a partir de ello trabajamos desde la casa, a partir del sistema del teletrabajo o el home office, y como está sucediendo en las universidades, en el sector servicio, etcétera, 24 horas al día.

”Hoy día no solamente hay que demandar una jornada laboral de ocho horas, sino demandar la desaparición del sistema de explotación home office, o del teletrabajo, el cual nos tiene esclavizados las 24 horas y estamos a disposición del capital o del patrón estatal las 24 horas, ese es un tema fundamental que hay que rediscutir hoy día, desde distintas perspectivas, y en particular desde el propio anarquismo. También existe la figura del trabajador desde la plataformas digitales para el consumo, todos los trabajadores sin prestaciones sociales, y sin jornada laboral delineada, sino jornadas laborales flexibles y con un salario precarizado como son los trabajadores de Rappi, de Uber, o como todos estos sistemas de consumos y servicios; también existe toda esta figura de trabajadores académicos precarizados llamados académicos o profesores temporales, o profesores por tiempo parcial, que tienen que tener dos o tres trabajos en dos o tres centros deservicios”.

Gaytán explica que en la educación mexicana se menciona muy poco al movimiento anarquista y la influencia que ha tenido este a lo largo de los años, porque la educación se ha segmentado en diversos periodos, el posrevolucionario, el neoliberal y el actual, de la 4T.

”En los distintos periodos del estado mexicano, primero el periodo de la posrevolución, de 1921 más particularmente, cuando comenzó la constitución formal, política, cultura, ideológica de un Estado nacionalista revolucionario, que va a llegar hasta 1982, del 21 al 82 del siglo pasado, es todo ese periodo, el estado mexicano se preocupa por, entre otras cosas, pasterizar la historia dela revolución. Si bien incorporan algunas demandas emanadas del magonismo, a partir del artículo 123 en particular, en términos ideológicos y políticos, lo incluyen y lo pasterizan de la historia mexicana, si aparece de pronto en algunas historias las aportaciones de los hermanos Flores Magón en particular, olvidando las historias de Úrsulo Galván, Práxedis G. Guerrero, o esta multitud de anarquista que había en la década de 1910 y del 1920, y posteriormente lo dejan fuera por una cuestión ideológica, porque institucionalizan la revolución y dejan fuera la noción de rebelión, entonces la palabra, el simbolismo, de la rebelión, de los manifiestos, del magonismo en México, evidentemente son subversivos y los excluyen en todo este periodo.

”Luego viene el periodo 1982-2018, que es el periodo neoliberal, y en este hay una educación y una formación pedagógica de la formación en particular en los niños y jóvenes, en toda una perspectiva empresarial e individualista, en donde todavía es imposible que se guían en los planes y programas de las escuelas esta historia, incluso de las historias alternativas, porque en las historias alternativas tenemos las editoriales alternativas, como las financiaba el Partido Comunista Mexicano, o el Partido Socialista o el PRD, en la década de los 80-90, se preocupan por difundir la perspectiva comunista o social-demócrata.

”Y en este nuevo periodo, el actual, cuando ya tenemos en las instituciones oficiales a, digamos, lo que yo llamo socialistas del nacionalismo revolucionario, en el Fondo de Cultura Económica, en la Cámara de Diputados, o en las instituciones públicas, pues evidentemente van a poner la historia que al caudillo principal le interesa que esté, que es la historia de Madero, de Juárez, de Cárdenas, pero en este nuevo periodo de la 4T en México, la identidad ideológica es la de esos próceres de la historia caudillista y de bronce mexicano, es un poco como restaurar la historia oficial del viejo priismo. Ante esto, a los anarquistas, colectivos, individualidades que les interese hacer y difundir la historia, se tienen que seguir creando editoriales alternativas, sistemas de contra información, en donde esta historia de rebelión, que es de rebelión cotidiana antiautoritaria, antiestatal, y anticapitalista, tiene que ser hecha desde fuera de las propias instituciones”, concluye Gaytán.


Fuente: Infobae


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