El maestro Jesús Soto sigue "moviéndose" entre nosotros

Cortesía/Referencia

Hace catorce años, precisamente el 14 de enero de de 2005 la muerte fue a París para buscar al maestro Jesús Soto quien a pesar de ser uno pionero del arte cinético venezolano no pudo escapar de su beso fatal. 

Fallecido a los 85 años de edad. Sería enterrado en el cementerio de Montparnasse, lejos de las verdes tierras que del estado Bolívar que lo vieron nacer a principios de junio, en pleno año de 1923. 

Los tupidos bosques de la Selva Amazónica sirvieron de escenario a las correrías de Soto, quién dicho sea de paso: adoptó el apellido de su madre (como Picasso), estudió solo unos grados en la escuela primaria y desde los 12 años pintó carteles de cine, hasta el día que consiguió una beca para estudiar arte en la capital.  

Como muchos artistas de la época se formó entre París y Caracas. En 1995 se encuentra en la "ciudad luz" con Carlos Cruz Diez, su viejo amigo y compañero en la Escuela de Artes Aplicadas de Caracas. Entusiasmado lo invita a la exposición Le Mouvement, del húngaro Victor Vasarely, dónde este otro grande descubrió el cinetismo

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Su obra plástica cae desde las alturas, en una sugestiva insinuación que invita a los usuarios a "penetrar" en su universo particular, para sumergirse en su perspectiva del movimiento. 

En 1984 el maestro Jesús Soto ganó el Premio Nacional de Artes Plásticas.

En 2018, la galería Odalys de Madrid, inauguró una exposición en su honor, muestra integrada por 34 piezas pertenecientes a diferentes épocas  pero siempre apegadas a su idea de que el movimiento solo es posible cuando obra y público interactúan.  

El recinto cultural español también publicó un libro que revisa en retrospectiva la obra de este artista venezolano. Aquí puede apreciarse su edición digital.  

Vertiginoso  

Cielo de Soto Teatro Teresa Carreño 

Para acceder a las Sala Ríos Reyna los espectadores deben subir por una "escalera al cielo", recreado en una escultura de vértigo

Una esfera que se mueve con el tráfico 

Con su imponente redondez naranja, la esfera de Soto cautiva a quienes transitan por la autopista Francisco Fajardo, desde que el presidente Rafael Caldera, ordenó su construcción como un "gesto de cariño a Caracas". En Mayo de este año, una pareja contrajo matrimonio al pie del monumento, en una unión "bendecida por el arte". 

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De vuelta al Hogar  

Y cómo su natal Ciudad Bolivar no podía quedar por fuera, en 1973 abre sus puertas el Museo de Arte Contemporáneo Jesús Soto, edificado por el célebre arquitecto Carlos Raul Villanueva. 

Fiel a la naturaleza nómada de su creador alma, la obra de Soto ha sido exhibida en bienales de:  Venecia, Sao Paulo y los Museos de  Arte Moderno y  Guggenheim, ambos en Nueva York. además de exponerse durante años en la Galería parisina Deny y René. 

A pesar del tiempo transcurrido desde su desaparición física, el maestro Jesus Soto sigue moviéndose entre nosotros. 

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