Los pueblos van construyendo su historia, y no sólo lo hacen con la interpretación de los hechos sino con todas aquellas cosas que le producen alegría e identidad. Dentro de algún tiempo cuando estén otras generaciones, sólo quedará la huella de quienes se sembraron en el corazón del pueblo. Vea los reconocimientos que se le han dado al Tío Simón
La infancia de Tío Simón fue muy breve, desde muy temprano tuvo que empezar a trabajar para ayudar a su madre con el sustento de sus hermanos. Pero tuvo una segunda oportunidad de disdrutarla cuando se casó y tuvo hijos. Los hijos le permitieron al Tío ser un niño de nuevo: hacer guerra de almohadas, llevar animales a la casa y jugar al escondite. Un día hasta se convirtió en un personaje de cera de un museo para hacerle una broma a sus hijos
La carrera de un artista está llena de picos, de éxitos y a veces fracasos, y es muy difícil ver desde afuera hacia adentro lo que está pasando pero una de las pocas técnicas que el intérprete tiene es ver la reacción del público y escuchar lo que han dicho otros grandes artistas. Escuche lo que han dicho algunos artistas sobre Simón Díaz
El Tío Simón hizo más de 20 programas de televisión como "La quita de Simón", "Reina por un día", "Mi llanero favorito" y otros. Todo siempre entorno a brindarle un homenaje a la música venezolana, como en "Simón días cuenta y canta", se celebraba no sólo la comida, belleza, geografía, bailes sino los compositores de Venezuela. Para él, la fuente primaria eran esos hombres que se dedicaban a fotografiar con versos los testimonios de los lugares de donde venían y ponerles música. Uno de esos grandes fue el maestro Italo Pizzolante
"Qué vale más" es una canción de amor que nació de una historia importante en la vida de Simón Díaz. El Tío estaba recien casado con Betty cuando tuvieron un "gran pleito" como ellos mismos lo llamaron. Ese día, Tío Simón no apareció por la casa sino hasta entrada la noche y Betty, ya dormida, oye la voz de su esposo acompañado de un trío cantandole "qué vale más", una composición que no había escuchado anteriormente. No pasaron dos semanas para que se grabara la canción en un estudio Video en la nota
Una de las grandes pasiones del Tío Simón ha sido el deporte, tiene muchas historias de cuando jugaba en caimanera el beisbol en San Juan de los Morros. A todas las ciudades que visitaba quería ir a un juego de pelota o una pelea de boxeo. Una vez le agarró amor al boxeo, ganó en seis oportunidades por nocaut hasta que perdió una. Fueron muchas las historias alrededor del deporte y una de las más emocionantes, según cuenta Bettsimar Díaz, fue cuando vino Muhammad Alí
Viajar con el “Tío Simón” cada vez se hacía más divertido pero más difícil. Él nunca cambiaba la hora de su reloj, que se mantenía fija en Caracas, como si una parte de su persona seguía en Venezuela. Simón Díaz adora tanto a Venezuela que sacarlo de viaje se asemejaba a una tortura
Entre las muchas amistades de Simón Díaz destaca el cantante Alfredo Sadel, con quien formó una “llave”. A Díaz le encantaba escuchar las grabaciones de famosas canciones como “Anoche estuve contigo” en la voz de Sadel. Ese cariño era recíproco, pues Alfredo llamaba a Simón su hermano y en una carta expresó que para él, Díaz era el artista criollo que más admiraba Video en la nota
Uno de los multiples talentos del Tío Simón siempre fue el dibujo y la pintura. Tenía en la parte de abajo de su casa un taller con todo lo que necesitara para quedarse un par de horas dibujando o tratando de aprender la técnica de la pintura. Con alguna frecuencia llamaba a alguno de sus amigos pintores para que le enseñaran algo nuevo y como no era un dibujante oficial aprovechaba pocas ocasiones para mostrarlas. En una oportunidad estableció dentro de su programa de televisión una sección para hacerle caricaturas a los niños que asistían y se llamaba "caritaspuras"
Tío Simón como buen llanero vive de una forma positiva, siempre tratando de estar a la altura de la circunstancias, si no se sabe algo lo inventa, lo crea para poder ofrecer una respuesta. En una oportunidad estaba canatando en Mérida y un señor del público le dice "Don Simón por favor complazcame con tal canción". Tenía mucho tiempo que no cantaba eso, no recordaba la letra, le pide a los músicos que le den el tono y con la misma música comenzó a improvisar una letra nueva a ese señor para no quedarle mal. Después esto se convirtió en costumbre en cada concierto
Muchos recuerdan ese programa de televisión en el que por primera vez Simón Díaz tiene una participación en la televisión cerca de los años 60, "La quinta de Simón". Era una comedia semanal de media hora en la que todo el país se detenía sólo para ver lo que iba a pasar en el próximo capítulo. Contaba la historia de un llanero que en el patio trasero de su casa había encontrado un pozo petrolero, por lo que se va a la capital con todo ese dinero y compra una casa que llama "La quinta de Simón"
En 1998 Simón Díaz cumplió los 50 años de vida artística. Para ese momento se reunió toda la familia a planificar la tan ansiada fecha en la que hubo desde ordeño de vacas en vivo hasta Chusmita con Tió Simón para celebrar. También hicieron un programa de mano, el Diario Barbacoas, para poder mostrar todas las facetas del Tío. En ese concierto aniversario ocurrió una de las cosas que a Simón más le alegra y llena de ser artista que es que el público lo acompañe cantando en una sola tonada
Un día se llegó a pensar que el tío Simón lo había hecho prácticamente todo: grabó a capella, con el cuatro, con duetos, con cantantes venezolanos, con un coro de niños, en un concierto ordeñó una vaca y hasta montó un caballo cantando "caballo viejo". No sabían que más hacer dentro de la carrera del tío hasta que un día Bettsimar se topó con Gabriela Montero, la pianista venezolana y se le ocurrió la idea de grabar un disco con piano. Vivieron esa experiencia sin saber que sería la última vez que Simón Díaz entraría a un estudio
No en vano García Lorca decía "españoles si queréis conocer España tendréis que venir de América". Cantar en Venezuela o la música venezolana es la sensación más bella y extraña de estar en casa. Cuando el tío Simón hizo su gira en Europa cantó en el Palacio de Congresos de Madrid un repertorio completamente venezolano. La invitada especial fue nada más que Martirio, juntos cantaron tres canciones y en particular una de las más hermosas: "Mi querencia"
Hace unos años se reunieron unos venezolanos en Los Angeles para proponer al Grammy Latino que Simón Díaz debía recibir el Grammy Honorífico, la propuesta se colocó en internet y en menos de una hora tenía más de 50 mil firmas apoyandola. En octubre de ese mismo año 2008 ya el Grammy había anunciado que el consejo directivo por unanimidad había otorgado ese gran reconocimiento latino a su vida, a su obra y a su legado. Pero ya el tío Simón se había retirado de los medios por cuestiones de salud y la familia no sabía que hacer, aquella noticia era muy importante, y el dijo ¨Ese premio no es para un hombre, es para la gente, es para Venezuela, para la música venezolana así que Bettsimar buscame el liquiliqui que nos vamos¨
Cada comienzo de año Bettsimar y su padre se reunían para planificar lo que se iba a grabar. En el año 2002, como de costumbre, se le preguntó al Tío Simón qué se iba a preparar y él dijo ¨De este año no pasa que grabe el disco de boleros y tango, como una deuda que tengo con los compositores. Cuando estaba en San Juan de los Morros lo que hacía era cantar serenata con las canciones de Carlos Gardel y Agustin Lara¨
El gran poeta venezolano Aquiles Nazoa fue íntimo amigo del Tío Simón. Vivieron experiencias maravillosas juntos, los viernes eran de ellos. De ese día a día quedaron maravillas como el loco Juan Carabina.
Cada concierto es una historia, aunque un cantante repite su repertorio todas las noches, no las canta de igual manera dos veces. El Tío Simón en cada espetáculo se colocaba una rosa dentro del bolsillo interno del liquiliqui para regalarla al final del concierto. En una de esas tantas noches de tonada, se queda totalmente afónico, los músicos siguen tocando y el tío tratando de resolver se come la flor. En medio de la incertidumbre la voz le regresó por la rosa.
El Tío Simón a lo largo de su vida tuvo la oportunidad de conocer a muchas personalidades importantes de la época dorada, la de los años 50 y 60, de las grandes orquestas y del cine mexicano. Una de las personalidades con la que más compartió fue Mario Moreno Cantinflas. Cantiflas viene a Venezuela a presentar su espectáculo humorístico y la gira la hizo mano a mano con Simón Díaz; ahí comienza una amistad inseparable.
El Tío Simón asegura que la tonada es la única oportunidad que tiene el llanero de confesar sus penas, sus temores y sus alegrías a alguien que nunca se la va a contar a nadie; ese alguien es la vaca y el paisaje. La tonada saca lo que el cabrestero lleva por dentro en versos sencillos pero llenos de contenido. Bettsimar Díaz nos canta con gran emoción la tonada del cabrestero, una de las composiciones más esperanzadoras de su padre.
El Tío Simón pasó de tener poco a tener mucho, pero las cosas más importantes se mantuvieron igual. Bettsimar Díaz en esta oportunidad nos cuenta de dónde viene el Tío Simón y recuerda el ejemplo de humildad que siempre ha sido.
En esta entrega de Todo sobre mi padre, Bettsimar Díaz, narra la importancia de Caballo viejo en la vida del tío Simón. En 1980 salío al mercado el promocional y a las tres semanas era un éxito internacional. Caballo viejo fue traducida a 12 idiomas y ha tenido 350 versiones en todo el mundo, desde tango hasta ranchera.
Bettsimar Díaz narra para los televidentes las maravillosas experiencias que vivió junto a su padre, el tío Simón. En esta oportunidad, cuenta la primera vez en la que la tonada de Caballo viejo salió en la gran pantalla.
Bettsimar Díaz en esta entrega de Todo sobre mi padre, nos narra el día en que Simón Díaz pasa a ser el Tío Simón de Venezuela. Para él ese título fue el mayor regalo de su carrera.
Bettsimar Díaz cuenta lo que significa la canta de trabajo para su padre: ¨esa tonada que te acompaña en la faena, cuando estás sólo y quieres descargas las penas y alegrías¨.
En esta entrega Bettsimar Díaz nos cuenta que todo el conocimiento obtenido por el Tío Simón a lo largo de los años sobre el campo están plasmados en sus canciones, como una especie de legado.
En esta entrega de Todo sobre mi padre, Bettsimar Díaz cuenta las historias de amistad entre el Tío Simón y el mexicano Cantinflas. Un par que se fueron de gira por toda Venezuela.
En esta entrega de Todo sobre mi padre se muestra un Simón Díaz amante de la naturaleza y defensor de los animales. Al punto que la sabana, el llano, los ríos, el caimán del Orinoco, el oso frontino y los venados siempre estaban presente en sus versos.
Bettsimar Díaz en esta entrega de Todo sobre mi padre nos cuenta la relación entre Alfredo Sadel y el Tío Simón, quienes fueron como una llave a partir de los años 50, amigos que compartían el amor por la música y la composición.
En esta entrega de Todos sobre mi padre, Bettsimar Díaz nos cuenta que el Tío Simón a la hora de viajar nunca se despagaba de su Venezuela querida, dejaba el reloj con la misma hora y leía los periódicos nacionales. Su amor y afecto por este país siempre fue infinito. No se pierda las anecdotas de su viaje a la casa de Mozart.