El tiempo del sujeto no es el de un reloj que puede medirse mecánicamente, ni siquiera se compara con el movimiento del universo. El tiempo del sujeto es íntimo, es constituido por la sucesión de eventos que marcan su vida, y que van integrando el relato que nos constituye
“… después de la prolongada oración y penitencia … ya cerca de la medianoche, el demonio, bajo la forma de un dragón, se le apareció en la capilla del monasterio y le devolvió el pacto, escrito con sangre” (S. Freud, “la historia del pintor Cristóbal Haitzmann”)
En EEUU hay más de 20 millones de estudiantes en el sistema de educación superior (casi 6% de la población). Unos 770.000 son extranjeros: 160.000 chinos, 100.000 indios, 72.000 coreanos, 14.000 mexicanos, 6.300 colombianos, 6.300 venezolanos
Venezuela tiene su propia oscuridad. Cuando una instancia de poder como el TSJ establece que el presidente de la república, quien no está presente en el país, no está ausente, ni siquiera de manera temporal, el poder pretende decir a los ciudadanos que la realidad no es la realidad, que lo que ven no es lo que ven, que lo que oyen no es lo que oyen
En países civilizados, la democracia se observa y se practica, en el esfuerzo que hacen gobiernos y ciudadanos, por construir una sociedad dialogante
Mañana, domingo 16, son las elecciones para gobernadores. Nuestro país dividido parece no mostrar mucho interés por participar en otras elecciones, en particular, en estas que están tan cerca de las navidades, momentos en los que las familias desean dedicarse a otro tipo de actividades.
El plan de gobierno presentado por el Presidente en su campaña por la reelección, incluyó asuntos de alcance planetario y universal: lograr "el equilibrio del universo y la paz del mundo" y "salvar el planeta"
El uso del poder ha generado decisiones absurdas, especialmente cuando las leyes y decretos quedan escritos y pierden validez en el tiempo
En las elecciones presidenciales de 2006, Venezuela contó, por última vez, con la presencia de varias delegaciones internacionales, que realizaron observaciones al proceso electoral
Venezuela está polarizada, dividida entre un delirio que supuestamente trata de lograr la justica y la inclusión para los pobres, y la realidad de un país monoproductor y endeudado