viernes, 18 de abril de 2014

 

Nacionales

15 / 12 / 2009
- 04:18:35
Vargas tras 10 años de la tragedia
/ JDG
Hace diez años, el 15 de diciembre de 1999, Venezuela se estremeció con una de las más grandes tragedias naturales y humanas vividas en la nación, que afectó al estado Vargas y parte de la ciudad de Caracas.

Las intensas y continuas lluvias que cayeron durante varias semanas zonas causaron una sobresaturación de los suelos, lo cual provocó el desprendimiento de grandes masas de tierra, vegetación y rocas que se vinieron abajo. Unas ocho mil viviendas quedaron destruidas y 240 mil personas resultaron afectadas. Los hechos se registraron el mismo día de los comicios con los que se aprobó la nueva Constitución Bolivariana, bandera de la campaña electoral del presidente Hugo Chávez.

En ese entonces, varios ríos y quebradas se desbordaron. Otros, desviados por la mano del hombre, buscaron sus cauces naturales. Zonas enteras como Los Corales, Uría o sectores de La Guaira, donde se concentraba el dinámico sector turístico, desaparecieron bajo el alud de piedras y lodo que se desprendió de la montaña.

La construcción indiscriminada de viviendas en zonas de alto riesgo como las márgenes de ríos, se conjugó con el fenómeno natural para producir la tragedia.

Secuelas de la tragedia

A diez años del desastre, todavía son muchas las deudas pendientes. Los habitantes de Vargas siguen reclamando por viviendas dignas y planes de contingencia ante la posibilidad de que se repitan sucesos similares en la zona.

Constantemente se presentan protestas por parte de los damnificados, muchos de los cuales afirman sentirse “estafados” y demandan del Estado la garantía de una vivienda digna.

En el 2006, algunos damnificados decidieron invadir viviendas en el Complejo Habitacional Ciudad Miranda en los Valles del Tuy, ante lo que calificaron como “irregularidades en la entrega de apartamentos”. Afirmaban que habían sido dejados de lado por parte de las autoridades, las cuales, según afirman, dieron prioridad en la entrega de viviendas a las personas afectadas por el colapso de la Urbanización Nueva Tacagua.

Por su parte, en el 2007 un grupo de habitantes del estado Vargas se congregó frente a la sede de Fondur, en la avenida Venezuela de El Rosal, para exigir viviendas. Aseguraban que desde 1999 están a la espera de respuestas.

La labor del Estado

Hacia finales de noviembre de 2009 se realizó la implosión de estructuras que estaban en mal estado en Los Corales tras el deslave de 1999.

Equipos de bomberos y de Protección Civil se encargaron de la custodia del lugar para evitar que alguna persona sufriera las consecuencias. De hecho, las autoridades prohibieron la entrada en un radio de 500 metros de los edificios. Luego de las detonaciones, parte del edificio Queniquea se mantuvo en pie.

El ministro de Obras Públicas, Diosdado Cabello, señaló que la implosión de los dos edificios resultó como se había planificado y que se realizaría una segunda fase sobre el lado de uno de los edificios que no cayó para no poner en riesgo algunas viviendas.

Indicó que debía felicitarse a CAVIM por la ejecución y que las comunidades decidirán el destino de los terrenos.

Cabello criticó a le gente que, según su opinión, niega las acciones gubernamentales en la zona. Aseguró que, aunque falta mucho por hacer, las últimas acciones se pueden ver como un reimpulso.

Por su parte, el general Alejandro Volta Tufano, presidente de Corpovargas, institución creada en 2000 para ejecutar los proyectos de reconstrucción en la zona, señaló que "ningún país del mundo ha logrado hacer tantas obras en tan poco tiempo".

Desde Corpovargas, se planifica la construcción de 5.000 viviendas y de medio centenar de represas, así como la canalización de más de 22 kilómetros para prevenir eventuales inundaciones y la recuperación de más de 500 kilómetros viales.
Repetición de un desastre

En 1951 ocurrió una situación similar en el estado Vargas. En esa ocasión el río Naiguatá cambió de cauce y arrastró a gran cantidad de casas al mar, aunque por la menor densidad poblacional de la zona en esa época, este hecho no tuvo la magnitud de la tragedia de diciembre de 1999.

Entre otros eventos ocasionados por situaciones climáticas en nuestro país se recordará: la inundación del río Guaire, en Caracas, en 1980 y del río El Limón, en Aragua, 1987, así como la tormenta Brett en 1993.