miércoles, 23 de abril de 2014

 

Ciencia y tecnología

03 / 12 / 2012
- 06:41:53
Universidad de Cambridge estudiará los riesgos de que la tecnología acabe con el ser humano
Universidad de Cambridge estudiará los riesgos de que la tecnología acabe con el ser humano
VVRG / Globovisión/ABC de España
El Centro de Estudio de Riesgo Existencial (CSER, por sus siglas en inglés), perteneciente a la Universidad de Cambridge, va a estudiar los riesgos de que la tecnología acabe con el ser humano.

En concreto, el CSER va a investigar los peligros que suponen para el hombre nuevos campos como la biotecnología, la vida artificial, la nanotecnología y el cambio climático como resultado de la actividad del ser humano. «Muchos científicos están preocupados porque los desarrollos de la tecnología humana podrían suponer pronto nuevos peligros de extinción de toda nuestra especie», explican en su página web.

La seriedad de todos estos riesgos es «difícil de evaluar», pero en sí misma «parece una causa de preocupación» debido a «lo mucho que está en juego». Además, creen que requieren más investigaciones de las que actualmente reciben. Por este motivo, se han unido un filósofo (Huw Price, profesor de Filosofía), un científico (Martin Rees, profesor emérito de Comsología y Astrofísica) y un emprendedor del campo del software (Jaan Tallin, uno de los fundadores de Skype). A ellos se les suman siete asesores de Cambridge y otros seis ajenos a la institución.

La idea es establecer un centro de investigación multidisciplinar en la Universidad en el que se puedan estudiar y mitigar este tipo de riesgos. «Nuestro objetivo es dirigir una pequeña fracción de los grandes recursos intelectuales de Cambridge y la reputación construida en base a su preeminencia científica pasada y presente hacia el objetivo de asegurar que nuestra propia especie tiene futuro a largo plazo».

En el caso de la inteligencia artificial, algo visto en obras de ciencia ficción como Yo, Robot, 2001: Una odisea en el espacio o Terminator, considerna que «parece una predicción razonable que en algún momento de este siglo o el próximo la inteligencia escapará de las limitaciones de la biología», según declaró Price a AP.

Y, cuando eso ocurra, «ya no seremos las cosas más inteligentes del lugar», lo que nos pondría a merced de máquinas que, si bien «no son maliciosas», «no nos incluyen» entre sus intereses. Por ello, aunque parezca un riesgo lejano, Price, Rees y Tallin han preferido estar preparados desde el primer momento para saber cómo enfrentarse al momento en el que las máquinas comiencen a destinar los recursos del mundo a sus propios fines y necesidades.