miércoles, 23 de abril de 2014

 

Analistas

21 / 09 / 2012
- 01:48:40
Un trabajo con ingreso fijo no es sinónimo de buen empleo
Un trabajo con ingreso fijo no es sinónimo de buen empleo
Jessica Morales / Globovisión
Más de un millón de personas en Venezuela están sin trabajo y para buena parte de ellas éste es su principal problema.

Ese panorama contrasta con una dificultad que reportan algunas empresas de distintos sectores en el país: no les resulta sencillo ubicar personal calificado para distintos cargos y oficios.

Hace sólo algunos días, el presidente de la Cámara Nacional de Talleres Mecánicos, José Manuel González, daba cuenta de esta situación en las empresas afiliadas. Pero es una dificultad que se registra en empresas de distintos sectores.

Uno de los aspectos que se pone de relieve es la necesidad de promover programas de formación en el país para distintos oficios.

Pero también hay que decir que en este momento el trabajador está siendo más exigente a la hora de buscar un empleo, o de aceptar una oferta de trabajo.

Algunos estudiosos del tema destacan que muchas personas en edad de trabajar no sólo están buscando un empleo con una remuneración acorde con su formación y experiencia, sino además un puesto de trabajo que les permita hacer carrera, crecer profesionalmente, y sobre que todo realizar una actividad que les guste.

Hay quienes al no conseguir esta opción o una remuneración que satisfaga sus aspiraciones, prefieren entonces trabajar por cuenta propia.

Otros menos preocupados por las condiciones laborales que por el ingreso, luego de buscar sin éxito durante un tiempo un empleo formal, no tienen más alternativa que dedicarse a alguna actividad por su cuenta.

Según las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística, de las 12.427.774 personas que en agosto de este año tenían un empleo en Venezuela, 42,2%, es decir 5.174.189 estaban en el sector informal de la economía, y de éstas 3.758.014 son trabajadores por cuenta propia con oficios de taxistas, buhoneros, y electricistas, entre otros. El resto de la población informal estuvo constituida por empleadores, ayudantes familiares no remunerados y por empleados y obreros de empresas que tienen una nómina con menos de cinco personas, los cuales entran en esta clasificación.

Así entonces 30,2 % de la población ocupada en el país en agosto fueron trabajadores por cuenta propia en el sector informal. Estos 3.7 millones de personas no tienen un ingreso fijo y tampoco los beneficios de ley como vacaciones, utilidades, y bono de alimentación.

Si a esto se le suman los 1.068.707 desempleados registrados ese mes, debe decirse que más de 4 millones 800 mil personas en el país carecen de un buen empleo. Los primeros no tienen ingresos estables y los segundos no cuentan con las condiciones deseables para laborar.

Tener trabajo aunque sea en el sector formal de la economía no significa que se tiene un buen empleo.

Un estudio realizado en 2008 por la profesora de la Universidad Católica Andrés Bello, Genny Zúñiga, concluyó que 64% de los

empleos en Venezuela son precarios tomando en cuenta indicadores como el salario, la utilización del recurso humano, las condiciones de la ocupación y los beneficios laborales.

La aspiración de un número importante de ciudadanos en el país es contar con un empleo estable, con beneficios mayores a los contemplados en la ley, con un ingreso que por lo menos les permita cubrir cabalmente las necesidades básicas, con un cargo acorde con la experiencia y la formación, y desempeñando un oficio que no sólo les guste sino que además redunde en beneficios para la comunidad.

Más que de la suerte y empeño de cada trabajador, es algo que depende de políticas públicas y de la conjunción de esfuerzos entre el Estado y el sector privado.