jueves, 24 de abril de 2014

 

Curiosidades Gastronómicas

13 / 09 / 2010
- 05:24:55
Producto en tiempos de crisis
Producto en tiempos de crisis
/ Soraya Gabaldón Pérez
¿Qué hace que un producto continúe en el mercado y pueda subsistir en tiempos de crisis? ¿Qué lo hace invencible a la economía en declive y por qué sube como la espuma ante el adversario que cae y crece más y más?
Estas preguntas se plantean al toparme en los anaqueles con los productos Demiprasan.

En una Venezuela cada vez más complicada en materia económica, los productos y servicios asumen nuevos retos. Entre ellos, deben reinventarse para no desaparecer, asumiendo así que con esta estrategia, el consumidor lo elegirá entre miles de competidores.

Por supuesto “ el miles “ amigo lector, es algo hipotético en un país donde la competencia se hace más floja en cuanto a números de competidores presentes por rubro. Ojo, este término “flojera” no viene dado muchas veces por el ente hombre, sino más bien por el efecto Gobierno-trabas.

En fin, digamos que atrás queda en número la caza de fieros tigres y se da paso a elegir entre dos o tres marcas, sean éstas en esencia de estrategias bien planteadas o descabelladas campañas de creativos de agencias de publicidad.

Pero el punto en cuestión es la reflexión que tuve al toparme de nuevo, con la marca Demiprasan. Años atrás, siendo productora en el área audiovisual, los pude conocer en su pequeña fábrica algo artesanal, donde no me hablaban de empaques, etiquetas, estrategias, nada de eso… con una sonrisa de oreja a oreja como solemos decir, me mostraban sus delicadas y crujientes palmeritas, como el orgullo de la madre que presenta a su primogénito. Luego y al paso de los años, vendrían las polvorosas y más adelante sus mermeladas y chutney.

Pero lo interesante de Demiprasan como empresa y marca es que comenzaron con un norte establecido, un producto estrella que fueron mejorando, y luego, al estar posicionado en el mercado, se diversifican con una gama interesante de nuevas ofertas. Finalmente, y en la era verde del reciclaje y ayuda al planeta, lanzan nuevos empaques reciclables.

Otros puntos interesantes vienen a mí: su palmerita no es la palmerita de serie en la que todas son iguales, en tamaño y hasta color, tienden a ser irregulares, toscas, pero crujientes en su contacto. Ese sonido cronch de la mordida ante un producto fresco. Su empaque muestra lo que es, y eso es otro punto a favor del consumidor: lo que se ve es lo que contiene. Ojo, ahora con el Photoshop hasta eso nos lo disfrazan.

Sus colores, grafismo, informaciones, y ojo que es densa en el empaque, está perfectamente integrada y puede ser fácilmente digerible en nuestra lectura. Y como punto a favor, se han tomado el detalle de invitar al consumidor a contactarlos para que puedan narrarles sus experiencias y recomendaciones dando así su Pág. web y teléfonos.

Recordando el libro de Joaquín Lorente “Piensa, es gratis“, uno de los mejores publicistas del mundo, puedo responder fácilmente por qué este producto subsiste y se consolida para mí como uno de los mejores del mercado, y creo básicamente en el famoso triángulo del éxito: una idea, bastante olfato y mucho coraje, sumado por supuesto, a otras variables importantes que comentare en otra oportunidad.

Finalmente recordé una práctica que aprendí en estos años de experiencia en los medios y era someter a los productos a la mente más despierta, el lenguaje más sincero y el más temible de los jueces: los niños. Fue así como mis sobrinas Viviana y Patricia Perrone, algo asombradas por la práctica, tomaron lápiz y papel y de manera lapidaria diría, me dieron estas descripciones.

Créanme que se asombrarían del nuevo lenguaje que se maneja y de la forma, como describen un producto que se les presenta.

Patricia

Palmeritas: Linda presentación, crujientes y super mega recontra archi ricas.
Polvorosas: Ricas y me gusta su tamaño
Chutney de Mango: buen envase y tamaño, sabe bien, un poco ácido, linda calcomanía

Viviana

Palmeritas: Ricas, azucaradas, crocantes, buen tamaño y muy bien presentadas.
Polvorosas: Dulces, suaves de apariencia, muy delicadas la porción, de buen tamaño y fácil de transportar
Chutney de Mango: Ácida con pasitas, buena para untar .
Mermelada de Jalapeño: “ Tia mi mama me dijo que no la probara porque estaba muy chiquita , pero ella se comió el pote”

Esta practica se las recomiendo a todos, quedarían impresionados tanto de los nuevos vocablos que inventa la juventud, como de las verdades que pueden transmitir. Claro está, haciendo la traducción luego al mercadeo real, donde las calcomanías serán etiquetas de presentación, y el “super mega recontra archi ricas” nos dirá claramente que el producto es bueno, sabroso y lo más importante aún, sabremos que serán perfectas para nuestros hijos.

De toparme nuevamente con Demiprasan, me queda la alegría de sentir, que aun cuando muchos de nuestros productos desaparecen, siempre hay gente pujando al otro lado de la barrera, diciendo una y otra vez, que en nuestro país, SÍ SE PUEDE, que aquí nos quedamos y más importante aún, que como Venezuela, nuestra Venezuela, no hay dos.