Monseñor Adán Ramírez, párroco de la Basílica de Santa Teresa (Caracas), calificó el anuncio de la renuncia del Papa Benedicto XVI como un acto heroico, inteligente y valiente, porque pone a toda la comunidad católica y la iglesia por encima de todo, especialmente en estos tiempos “en que los hombres se aferran a privilegios” de sus cargos.
Considera que el próximo Papa debe ser cercano a la “nueva evangelización”, que significa hacer ajustes dentro de la iglesia sin abandonar los principios y valores milenarios.