sábado, 19 de abril de 2014

 

Analistas

04 / 10 / 2012
- 02:56:35
Observación electoral
Observación electoral
Carlos Genatios / @carlosgenatios
La Unión Europea y su observación:

En las elecciones presidenciales de 2006, Venezuela contó, por última vez, con la presencia de varias delegaciones internacionales, que realizaron observaciones al proceso electoral. Una de ellas fue la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-EU-2006). En el informe final de esa observación, la misión europea incluyó comentarios y recomendaciones a los procedimientos seguidos por el CNE; en el Sumario, páginas 3 y 4, se menciona:

• “La MOE-UE considera que la suspensión de la publicidad institucional, ya sea de nivel nacional, estadal o local, durante el período de la campaña electoral, sería garantía del cumplimiento estricto de leyes venezolanas ya existentes y de buenas prácticas electorales internacionales, y acabaría con las persistentes acusaciones de ventajismo y de uso de los recursos públicos en beneficio de ciertas candidaturas.”

• “A pesar de las claras indicaciones contenidas en leyes y resoluciones electorales, la gran mayoría de los medios, privados y públicos, incumplieron sus obligaciones, ofreciendo una información a menudo sesgada y partidista, y apoyando abiertamente a uno de los dos principales candidatos presidenciales; como consecuencia, no ofrecieron a los votantes una visión completa y equilibrada sobre las diferentes plataformas electorales.”

• “La MOE-UE cree que la participación de funcionarios del Estado en actos de campaña, así como la difusión de manifiestos de adhesión de empleados públicos a la candidatura del presidente Hugo Chávez, sea esta participación voluntaria o inducida, estaría también en contradicción con la propia ley venezolana y contraviene las buenas prácticas electorales internacionales.”

• Más adelante, en las conclusiones, página 61, menciona: “La suspensión de la publicidad institucional, ya sea de nivel nacional, estadal o local, y una más clara limitación de las actividades públicas de todos los funcionarios y cargos electos durante el período de la campaña electoral, acabaría con los riesgos de ventajismo y con el uso de los recursos públicos en beneficio de ciertas candidaturas.”

• Y en la página 60, establece: “La MOE-UE recomienda que se investigue y sancione, de acuerdo a las leyes del país y a las prácticas electorales internacionales, la participación de funcionarios públicos en actos de campaña electoral, ya sea voluntaria o inducida”

 

En síntesis, la Misión de Observación Electoral, en sus críticas al CNE, establece que (1) hay ventajismo oficial en el uso de recursos públicos y de medios de comunicación, (2) Hay participación “voluntaria o inducida” de funcionarios del Estado en actos de campaña del presidente Chávez y (3) deben hacerse cumplir las leyes en la regulación de las campañas electorales a fin de procurar la “imparcialidad” e igualdad de condiciones.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) establece, Art. 145: “Los funcionarios públicos y funcionarias públicas están al servicio del Estado y no de parcialidad alguna”. En el artículo Art. 294 establece: “Los órganos del Poder Electoral se rigen por los principios de independencia orgánica, autonomía funcional y presupuestaria, despartidización de los organismos electorales, imparcialidad y participación ciudadana”. Al comparar lo expresado por la Unión Europea con lo establecido en la CRBV, se puede verificar, que en la campaña electoral presidencial de 2006 no se respetaron los principios establecidos en la Constitución.

Una revisión del desarrollo de la campaña electoral para las elecciones presidenciales del 7 de Octubre de 2012, muestra que en esta ocasión la situación es similar: hay abuso en el uso de recursos públicos y medios de comunicación por parte del Estado, a fin de promover la candidatura a la reelección del presidente de la república.

En lugar de corregir las prácticas inadecuadas y hacer un esfuerzo por aplicar los principios constitucionales, de acuerdo a las críticas que recibió por parte de la Unión Europea (entre otras organizaciones que también lo señalaron), el CNE decidió no invitar de nuevo a la Unión Europea a observar las elecciones presidenciales de 2012. El CNE silenció a la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea.

Menos observación:

La Constitución establece: Art 293 “Los órganos del Poder Electoral garantizarán la igualdad, confiabilidad, imparcialidad, transparencia y eficiencia de los procesos electorales”. Transparencia significa que los ciudadanos tienen el derecho de observar los procesos electorales, y el CNE garantizar mecanismos que posibiliten esa observación. Pero…

El reglamento General de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (generado por el CNE) estable, Art 488: “Las actividades de observación nacional electoral y de acompañamiento internacional electoral concluirán con la presentación, ante el CNE, de un informe escrito, confidencial, del grupo de observación nacional electoral o de acompañamiento internacional electoral correspondiente, el cual contendrá el análisis, conclusiones y sugerencias de la actividad realizada. Este informe será presentado (…) una vez que concluya el proceso electoral y el CNE haya efectuado las proclamaciones de las candidatas o candidatos elegidas o elegidos. (…) El CNE determinará la oportunidad y condiciones en que se hará público el contenido de los informes presentados.”

Este reglamento hace inviable la observación que puedan hacer organizaciones ciudadanas que deseen velar por el principio de transparencia establecido en la Constitución. Revisemos las condiciones del reglamento: (1) El informe es confidencial, es decir, no puede ser de conocimiento público. (2) El informe será entregado al CNE una vez que concluya el proceso electoral y el CNE haya efectuados las proclamaciones de los candidatos elegidos. (3) El CNE determinará la oportunidad y condiciones en que se hará público el contenido del informe.

Por lo tanto, si una organización observa una irregularidad, tiene prohibido hacer públicos sus informes, no puede decir lo que observó, y el CNE regulará la oportunidad (que puede ser nunca) y condiciones para dar a conocer esos resultados.

Adicionalmente, el número de observadores que el CNE autoriza a cada organización, son insuficientes y limitan el estudio. En esta ocasión (elecciones presidenciales de 2012) uno de los organismos nacionales autorizados por el CNE para realizar observación electoral, la Asamblea de Educación, insistió a las autoridades del CNE que la distribución y el número de los observadores era inadecuada e insuficiente para realizar la observación, y la respuesta que recibieron fue: “ de acuerdo, usted tiene razón, lo arreglaremos para las próximas elecciones”.

¿Es eso una observación electoral que respete la Constitución? Ese reglamento, contradictorio con el espíritu expresado en la Constitución, es el desarrollado por el CNE. Ni siquiera el Centro Carter, que ha sido tan “razonable” con el CNE, aceptó estas condiciones de observación.

Otros “detalles”

Son numerosas las críticas que pueden hacerse a la gestión del CNE en estas elecciones: no haber limitado el uso indiscriminado de las cadenas presidenciales, no haber manifestado el rechazo a los insultos y el lenguaje soez, no haber prohibido el uso de instalaciones públicas y recursos públicos para la promoción de la candidatura del presidente. Por otro lado, el no haber eliminado la exigencia que en algunos consulados se impone a ciudadanos venezolanos que votan en el extranjero, de presentar documentos de residencia emitidos por las autoridades locales, lo cual es una exigencia adicional a las que establece la CRBV. El no haber colocado un centro de votación en la ciudad de Miami, para facilitar el sufragio de más de 10.000 votantes, es otra restricción. Todas estas son algunas de las críticas que se mantienen vigentes en contra de la actuación del CNE. Adicionalmente, la integración de dos rectoras que tenían clara militancia política en el PSUV, hasta pocos días antes de ser nombradas rectoras, lo cual viola lo establecido en la constitución.

Los aspectos mencionados permiten criticar el desempeño del CNE como institución que garantice condiciones de imparcialidad en el desarrollo de las campañas electorales. Su acción permite que el más fuerte, el que cuenta con los recursos del estado, pueda amedrentar a los más débiles.

Auditorías y conteos

Frente a estos elementos analizados, debemos destacar dos aspectos claramente positivos de la acción del CNE. En primer lugar, la tarea que realizamos en Ojo Electoral, desde su fundación y puesta en funcionamiento en 2005, hasta su cierre en 2010, nos permitió hacer seguimiento a muchas de las elecciones realizadas en ese período, y podemos decir, sin dudas, que los resultados entregados por el CNE al país, se corresponden con los números que obtuvimos en los procesos de conteo rápido que realizamos el final de varias de las jornadas electorales.

En segundo lugar, destacamos que las auditorías técnicas realizadas por el CNE en los últimos 5 años, con la presencia de técnicos designados por los partidos políticos, han permitido disipar dudas relativas a las metodologías empleadas en los procesos de votación.

Ojo ciudadano, ojo democrático.

Cada ciudadano puede verificar la auditoría que debe realizarse al final de la votación; no necesita acreditación del CNE, sólo requiere de su Cédula de Identidad para asistir a las auditorías de cierre del centro en el que vota.

El Art. 140 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPE) establece: “El acto de escrutinio es público y las o los miembros de la Mesa Electoral permitirán la presencia en el local de las o los electoras o electores y testigos electorales, sin más limitaciones que las derivadas de la capacidad física del local y de la seguridad del acto electoral”. El Art. 162 de la misma ley establece: “La verificación ciudadana del cierre de la votación, se efectuará mediante la revisión de los comprobantes de votación con relación a los datos contenidos exclusivamente en el acta del acto de votación elaborada por los miembros de mesa. El acto de escrutinio se efectuará una vez que finalice el acto de votación.” Todo ciudadano puede, y debe, verificar que los números presentados por el CNE se correspondan con los que verificó en el centro en el que votó.

Ante esta situación, muchos nos hemos organizado para observar, con la Constitución en una mano y con la cédula de identidad en la otra; para ello no necesitamos acreditaciones ni permisos del CNE. Es el ojo ciudadano, el ojo que reguarda la democracia. Haremos, con la experiencia de Ojo Electoral, una observación del proceso electoral, y verificaremos, una vez más el conteo final de los votos.

Ahora, invitamos a todos: ¡a votar!