La fachada de la sede del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) se ha convertido en las últimas dos semanas en el refugio de algunos
trabajadores de la Misión Vivienda Venezuela, quienes vinieron a Caracas desde el estado Monagas para realizar una huelga de hambre y exigir a Pdvsa el pago de beneficios laborales correspondiente a año y medio.
Tras 14 días sin consumir alimentos afirman sentirse olvidados por las autoridades de empresa petrolera estatal, pues hasta el momento ningún representante a acudido al lugar para mediar con ellos.
José Miguel González, uno de los trabajadores que está en la protesta desde el primer día, exhortó al vicepresidente Nicolás Maduro a resolver esta situación. No se explican cómo seis días antes de una elección regional no son tomados en cuenta por ninguna autoridad.
Otro caso, otra huelga
El señor Mario Naspe, trabajador tribunalicio, cumplió siete días en huelga de hambre frente al Pnud exigiendo al Tribunal Supremo de Justicia su jubilación. Solicitó su derecho en 2006 y tres años después fue removido de su cargo.
Al parecer, Naspe correrá con mejor suerte que sus vecinos de huelga, pues un representante de la Defensoría del Pueblo visitó el lugar para entrevistarlo y obtener información sobre su caso.