viernes, 25 de abril de 2014

 

Analistas

22 / 08 / 2012
- 07:40:37
Noche bolivariana
Noche bolivariana
Nitu Pérez Osuna / Globovisión
El pasado sábado 18 de agosto, a medianoche, los pasajeros que llegaban al terminal internacional de Maiquetía experimentaron diversos sobresaltos.

1) Por un lado, el nerviosismo de saber que ante el cierre de la autopista Caracas-La Guaira, la subida a la capital debía ser por una vía altamente peligrosa, como lo es la carretera vieja. 2) Esto aunado al hecho de que, esa noche particular, numerosos equipajes fueron descaradamente violentados y ante ello nadie se hacía responsable.

Comencemos por lo último. Un vuelo como siempre retrasado de SBA proveniente de Miami, coincidió con otro retrasado, también como siempre de la misma línea proveniente de Panamá, se unieron con dos de COPA que venían en tiempo desde de Bogotá y Panamá. 4 vuelos, cientos de pasajeros en su mayoría preocupados por la peligrosa aventura que en breve, debían afrontar al subir hacia Caracas por una vía que arroja con frecuencia hechos delictivos para quienes habitan en ella y para quienes se ven obligados a transitarla.

Luego de pasar la línea de inmigración, se adentraron a las correas de equipaje y al comenzar a salir éstos... arrancaron las denuncias.

A una joven le robaron de su maleta todo cuanto había comprado. Otro exhibía una caja con un aparato de sonido con un hueco claramente producido por una mano que se introdujo en la caja sacando parte de los componentes de dicho equipo. Más allá un señor denunciaba que su maleta llegó abierta y los perfumes que traía no aparecían. Una señora mostraba amargamente su maleta picada con un cuchillo o navaja, mientras se lamentaba por la sustracción de los regalos que traía a sus hijos.

Nadie se hizo responsable de tales delitos. Los de las aerolíneas culpaban a los del aeropuerto y viceversa. Quedaba claro que donde no hay ley....pues tampoco hay responsable.

Otros pasajeros simplemente se quejaban de que habían pasado 45 minutos y ni rastro de sus equipajes. Lo peor, sin embargo, no era aquello. Quienes declaraban responsablemente el exceso de compra en sus declaraciones de aduana, al igual que quienes no lo hicieron y fueron detectados por los interventores, corrían igual suerte: debían hacer la cola para pagar al SENIAT, a medianoche y en plena concurrencia de varios vuelos donde solo había un funcionario en esa labores y la cola llego a ser de 40 personas, con sus respectivos equipajes. Total, otros 60 minutos mas en eso.

A la salida...un espectáculo lamentable: mas de 50 personas yacían acostadas en el pasillo de salida del terminal ante la noticia de que la autopista estaba cerrada, allí, en el suelo, esperarían el amanecer.

Otros, los menos, optaron por asumir el riesgo enorme de la carretera vieja. Ciertamente había protección policial....pero la vía no estaba en condiciones de soportar un volumen de tránsito como ese: huecos, curvas angostas, oscuridad y ausencia de señalización generaban todavía más sobresalto. Al final, todos quienes se aventuraron a subir por tan peligrosa vía, iban en una especie de caravana o más bien, en procesión, rezando que nada malo les pasara. Ante la falta de carteles de señalización, los conductores decidieron al unísono seguir aquel que más o menos parecía conocer la vía....aunque no le conocieran y sin la certeza de a donde les llevaría.

Al llegar a las inmediaciones de Plan de Manzano muchos pensaban en lo vivido: La improvisación de funcionarios del ministerio popular de transporte terrestre, la peligrosidad de la carretera vieja de la Guaira que no presenta las condiciones mínimas para su uso. La negligencia de la directiva del aeropuerto que no activó un operativo especial para la contingencia, el robo de las maletas sin tener a nadie ante quien denunciar el delito, la falta de respuesta de las aerolíneas. Es decir, amigo lector, los usuarios del aeropuerto internacional de Maiquetía, el pasado sábado, vivieron una típica noche bolivariana. ¿Así queremos ser una potencia turística?