jueves, 24 de abril de 2014

 

Analistas

20 / 09 / 2012
- 10:41:29
Muy diferente es ambicionar honor, que ambicionar honores
Muy diferente es ambicionar honor, que ambicionar honores
Carla Angola / Globovisión
Mientras observaba este martes la gran preocupación de la Asamblea Nacional por debatir sobre el video que protagoniza Juan Carlos Caldera y, la imperiosa necesidad, casi desesperación que sentía el oficialismo de llegar a un veredicto sobre ese caso... Analizarlo, investigarlo, escudriñar, llegar hasta las vísceras de ese episodio de manera absolutamente meticulosa, profundizar hasta con un bisturí en los intríngulis, en las razones, en los por qué, hasta las últimas consecuencias, no dejar ni medio cabo suelto, ni un pelito, ni una mísera partícula del papel del sobrecito que recibió el diputado y, sobre todo, descifrar hasta con los más afamados detectives los códigos contenidos en las palabras de su interlocutor con complejo y voz de maestra de Charlie Brown...  Allí, mientras se daba exposición y exposición, la participación de parlamentarios que sólo conoce su mamá y el PSUV, pero que aprovechan días como esos para lucirse con el jefe. ¡Ay perdón! ¿Jefe? ¿Cómo se me ocurre a mí nombrarlo con ese miserable epíteto? ¿Cómo es posible que haya tenido yo el desliz de limitarlo a esa pequeñez de calificativo? ¡Seamos justos! Tomen aire... (Pero bastanteeee) Quise decir: líder caudillo adalid supremo todopoderoso comandante guía espiritual mesías revolucionario bolivariano de toda la patria soberana el continente, Marte incluido, el resto del mundo moderno y territorios que el hombre jamás ha pisado y están aún por ser descubiertos... (Así, sin comas y llenando esos pulmones, pero bien llenos, vamonós, con energía para que aguanten y de verdad les salga lo más lisonjero y adulón posible). Bueno, como les explicaba, cuando personajes así hacían sus intervenciones, me dio por curiosear la página de "nuestro" Poder Legislativo.

Por un momento me detuve y consideré: Estoy siendo radical. La gente pensará que no le adjudico ninguna credibilidad a estos "representantes del pueblo" por mi clara posición crítica ante este gobierno. Entonces dije: Voy a buscar argumentos más sólidos, voy a investigar minuciosamente las sesiones y orden del día de cada jornada del Hemiciclo. Quizás estoy juzgando a esta noble Asamblea por no haber debatido jamás, ni una sola vez (Y por poner sólo un ejemplo) temas como: los secuestros e intentos de robo, con armas largas y con camionetas último modelo que ejecutan delincuentes generalmente de 4:00 pm a 9:00 pm, todos los días, repetidas veces, en las distintas ciudades del país, en los que frecuentemente las víctimas reciben como mínimo un tiro en la cabeza. Sólo por citar una modalidad de los miles de delitos que se han reproducido y multiplicado como un virus en Venezuela. Cada vez más crueles, violentos y con antisociales quienes demuestran un creciente desprecio por la vida de las personas ejecutadas, si ejecutadas, sin piedad.

Aún así me metí en la página para hacer un balance del trabajo de estos "servidores públicos", revisé agendas del día desde el 2008 y,... Es que de verdad hay que tener estómago para recordar las horas y horas que han perdido en sus curules discutiendo... ¿Cómo lo llamo?...  ¿Los asuntos más insólitos? Por decir lo menos. ¡¡¡Son tan creativos para hablar de lo más rebuscado del acontecer mundial!!! ¡Jornadas y jornadas en eso! De verdad hagan el ejercicio y encontrarán las grandes preocupaciones de los diputados del partido de gobierno, entre las cuales han estado:

Acuerdo de salutación al pueblo de la República islámica de Irán, con motivo del trigésimo primer aniversario del triunfo de la revolución islámica.

Acuerdo con motivo de celebrarse el sexagésimo aniversario de la fundación de la República Popular China.

Acuerdo de respaldo a Evo Morales, por la profundización de la democracia.

Conmemoración del triunfo de la revolución Cubana.

Acuerdo para condenar el golpe de Estado en Paraguay.

Acuerdo de solidaridad con la República Árabe Siria.

Por supuesto que entre estos grandes debates de interés nacional, siempre hay alguno que dice algo así como: Acuerdo se rechazo a las acciones violentas promovidas de forma ex -profesa y abierta por factores de la derecha venezolana oposicionista, fascista y golpista. Después vuelves a ver:

Asamblea Nacional aprobó un proyecto de acuerdo para conmemorar la vida y obra del líder espiritual Sai Baba.

¡Se los juro por este puño de cruces que discutieron eso! Y por último y, no menos importante.... Tambores y redoblante, por favor...

"El presidente de la Asamblea Nacional, en compañía del excelentísimo extraordinario y plenipotenciario (copiado textual) embajador de Rusia, conmemoró los 50 años del primer vuelo del hombre al espacio cósmico".

¡Ah pues, en serio! Métanse en www.asambleanacional.gov.ve o en google.

¿Dónde vive esta gente?

Ante mi asombro y tratando de encontrarle una explicación a esta insensatez, tomé el Gran Plan de la Patria que se le ofrece al país en esta campaña. ¡Mira vale! No en vano el plan de gobierno de Hugo Chávez Frías revela su interés por la paz planetaria, sí, PLA-NE-TA-RIA. El plan de gestión perfecto y seguramente de sumo interés para: Gasú (¿Recuerdan al marcianito de los picapiedra? Bueno, ese), para Ultraman, ET, Alf, el Señor Spock y probablemente para Buzz Lightyear.

Dejé la web de la asamblea y volví a concentrarme en la polémica en la que Juan Carlos Caldera se pone a derecho y renuncia a su inmunidad en un acto de mucho coraje, del que ningún funcionario de esto que mientan revolución sería capaz y, de repente, José Avila del PSUV se refirió a los hechos como un bochorno para el país. Lo que uno no se explica es cómo a este parlamentario no le dio el mismo calorón, rubor y sobre todo desazón, cada vez que la bancada opositora le proponía debatir sobre la inseguridad que asfixia a nuestra sociedad. Uno no entiende cómo no se sofocó con la misma vehemencia con la que condenó al justiciero, cuando su mismo grupo de colegas oficialistas se negó de forma vergonzosa y descarada a deliberar sobre: narcotráfico, las repetidas fallas de electricidad en todos los estados venezolanos, el deterioro de los embalses, agua, infraestructura vial, puentes en peligro, deterioro hospitalario, un código penal congelado, Ley Desarme, Aponte Aponte, los fallecidos y el accidente en Amuay. Todas estas, solicitudes de contenido propuestas por la disidencia y negadas por los legisladores del gobierno.

De alguna manera sentimos que Juan Carlos Caldera por lo menos hizo honor a aquello de: el que dañe que repare y, en catorce años, los venezolanos habíamos olvidado el deber de quienes detentan poder, de rendir cuentas y asumir responsabilidades. La inmediata respuesta de Henrique Capriles Radonski nos permitió evocar cómo es que actúa un Hombre de Estado. Transparente, firme, sin dudar cuando se trata de dar el ejemplo y de ser implacable contra cualquier falta. Ya desde Séneca se sabía que tenemos los vicios ajenos delante de los ojos y los propios a la espalda y, esa ha sido la norma en esta década.

Por ahí escuché que un tirano se hace de la vileza de muchos y la cobardía de todos. ¿Pero de qué lado está realmente el miedo? ¿De qué lado están los cobardes? Prefiero quedarme con la reflexión de Russel: El que no teme a sus semejantes, no encuentra razón para ser tirano con ellos. Y este pueblo se envalentonó de tal manera que no se conformará con las sobras que Hugo Chávez pretende seguirle ofreciendo, ni comprará todas las artimañas que han utilizado para que le tema a lo que está por venir en el futuro gobierno de Capriles, por una simple razón: los venezolanos están convencidos que quedarse en lo conocido por miedo a lo desconocido, equivaldría a mantenerse con vida pero no vivir. ¡Y aquí la gente no sólo quiere vivir, si no vivir bien! Los funcionarios de este gobierno quedaron descubiertos al no ambicionar la conquista del honor, si no al ufanarse con recibir honores.