jueves, 17 de abril de 2014

 

El Dato

18 / 01 / 2013
- 02:23:17
El Dato: Militares exigieron a la Iglesia rezar por la salud de Chávez

Militares exigieron a la Iglesia rezar por la... por Globovision
AAS / Globovisión
Durante la misa de despedida de la Divina Pastora, el pasado lunes 14 de enero, se vivieron momentos de tensión cuando efectivos de la Fuerza Armada Nacional subieron a la tarima donde el Arzobispo de Barquisimeto, monseñor Antonio López Castillo, oficiaba la eucarística en honor a la excelsa patrona.

La agencia romana Zénit reveló que "el general Freddy Hernández Parababí, jefe de la 14 Brigada de Infantería, y del jefe del Comando Regional 4 de la Guardia Nacional, general Octavio Chacón, subieron a la tarima donde se efectuaba la misa, para “halarle las orejas a los curas” (según palabras del propio Parababí), por no haber saludado a las autoridades nacionales, ni haber pedido por la recuperación del presidente Chávez".

La misa, que se realizó en el arco de Santa Rosa antes de iniciar la procesión, continúo sin mayores contratiempos una vez que los militares bajaron de la tarima, tras hacer la solicitud fue hecha al sacerdote Omar Gutiérrez.

Sin embargo, en la eucaristía que se celebró a la llegada de la Divina Pastora en la Catedral de Barquisimeto, las autoridades católicas sí pidieron por la salud del presidente Chávez.

Monseñor Antonio López Castillo, arzobispo de Barquisimeto, presidió la eucaristía en el arco de Santa Rosa en compañía del arzobispo de Calabozo, monseñor Manuel Díaz, así como de monseñor Trino Valera, de la arquidiócesis de Guanare.

En sus palabras, el arzobispo de Barquisimeto hizo un llamado contra la violencia y dijo a los feligreses: “Ante la imagen venerable de la Divina Pastora les manifiesto que me preocupa tanta violencia, tanto crimen. Matar no es querido por Dios. El homicidio es pecado, el suicidio es pecado, hermanas y hermanos, la vida es sagrada, respetemos las vida; la violencia nos destruye, procuremos vivir en fraternidad”.

Zénit destacó que el recorrido de la Divina Pastora se hizo bajo una férrea escolta militar, la cual fue severamente criticada por los asistentes ya que impidieron en todo momento que los devotos se acercaran a menos de dos metros de la imagen. La procesión desde la Iglesia de Santa Rosa hasta la catedral de Barquisimeto tomó 7 horas bajo un sol implacable que mantuvo la temperatura por encima de los 30º c.