domingo, 20 de abril de 2014

 

Internacionales

11 / 02 / 2013
- 07:34:48
La Iglesia Católica podría tener un nuevo papa en marzo, informó el Vaticano

Antes de pascua se conocerá el nombre del nuevo... por Globovision
FL / Globovisión/EFE
La Iglesia Católica podría tener un nuevo Papa para la fiesta de Pascua, el próximo 31 de marzo, indicó este lunes un portavoz del Vaticano después de que el Sumo Pontífice anunciara su renuncia por razones de salud el próximo 28 de febrero.

"Tendríamos que tener un nuevo Papa en Pascua", dijo el padre Federico Lombardi en una conferencia de prensa. Según el portavoz se celebrará un cónclave en los 15 o 20 días posteriores a su renuncia.

La renuncia del papa tomó por sorpresa al Vaticano

Benedicto XVI "nos ha pillado a todos por sorpresa", aseguró hoy el portavoz vaticano, Federico Lombardi, comentando la renuncia al Pontificado anunciado por el papa Ratzinger, de casi 86 años.

Lombardi informó en una rueda de prensa de la decisión de Joseph Ratzinger, a la que considera "muy importante" para la Iglesia.

El jesuita precisó que el papa aprovechó que hoy se reunía con los cardenales presentes en la Curia para aprobar varias fechas de canonizaciones para anunciar su decisión.

"Lo hizo en latín, al final del consistorio de cardenales", señaló Lombardi, que se refirió a la carta escrita por el papa para anunciar su renuncia, medida que ha adoptado por motivos de edad, al notar que les faltan las fuerzas para gobernar la Barca de Pedro.

"Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando", escribió el Papa, resaltó Lombardi.

Lombardi también destacó que el papa ha tomado la decisión en plenas facultades mentales y recordó que la renuncia de un Papa está prevista en el Código de Derecho Canónico, que establece que para que sea válida es necesario que sea libre y precisa que no puede ser aceptada por nadie.