miércoles, 23 de abril de 2014

 

De Aquí y De Allá

04 / 07 / 2012
- 09:34:21
La Región de Magallanes: Patagonia
La Región de Magallanes: Patagonia
/ Andrés Madrigal
Muy buena noche, tarde o día amig@s de las cosas de los jueves!!
Se acercan las “temidas y deseadas vacaciones” y las cosas de los jueves están llegando a su descanso estival. Aún asi, os dejaré ideas para que tengáis un verano agitado que no movido.
Dicho esto, pronto me marcharé a Chile (unos días) a preparar recetas con sus delicados y extraordinarios productos como los que ofrece…

La Región de Magallanes: Patagonia 48ºS – 54ºS.

Lubina, centollos, krill antártico. Calamar; charqui, guanaco, cordero. Luche, locos, zarzaparrilla….y así hasta más 50 especies de vida terrestre o acuática que yo haya podido contemplar.

Los habitantes originarios de Tierra de Fuego, los Selknam recorrieron la extensa estepa cargados de chozas y objetos tribales como grandes nómadas del fuego que eran, dejando sus huellas lo más cerca de los manantiales porque era allí donde abundaban las raíces comestibles y el apio silvestre.

Se pintaban el cuerpo con pigmentos naturales para el arte de la caza (guanacos y ñandúes eran sus preferidos). Una vez abatido el animal, se bebían su sangre en un ritual conocido como Ñachi.

Pero los aborígenes más australes de la tierra son el pueblo Yamana. A bordo de sus canoas surcan los canales escarchados. Las mujeres son las remeras y los hombres, armados de arpones rurales, esperan la aparición de los lobos marinos y algún pez grande con los que poder pasar los fríos inviernos patagónicos.

La centolla chilote (extremo austral) es el “bocado” más apreciado por la sutileza de sus carnes. En el verano (entre diciembre y enero), los nómadas pescadores acuden a los fondos arenosos y sumergen canastos repletos de cebos de pescados para que las grandes hembras cangrejos, acudan voraces al reclamo y así quedarse atrapadas en los canastos.

Otro bocado apetitoso son los Choros (mejillones). Aferrados al sustrato que tienen por casa, los choros se alimentan de mar, viento y lluvia.

Bombones de mar; así llaman a los erizos de mar en el mercado de Chiloé. Fuertemente anaranjados de color, su sabor es yodo puro. Más grandes que los Ibéricos, estos erizos son el manjar de los pescadores y amantes de la buena mesa por esas latitudes. Su precio puede parecer risorio comparado con el precio occidental de tan delicado bocado, pero lo asombros es como los embotellan en viejas y limpias botellas de pisco…

A mediados del siglo XIX, Henry Reynard introdujo 300 ovejas en la Isla Isabel, en pleno Estrecho de Magallanes. Fue tan grande la respuesta de las ovejas, que cientos de ganaderos se afincaron en Punta Arenas, Capital Patagónica por excelencia. De esta manera, el cordero magallánico se ha convertido en un deleite del fin del mundo alimentado exclusivamente de mantos de hierbas silvestres que recubren las estepas. Su sabor es muy agradable, ya que con ésta alimentación y las ráfagas saladas que soplan desde el Estrecho de Magallanes le hacen único en el mundo.

“Quien no conoce los bosques de la Patagonia, no conoce el planeta”
Pablo Neruda. Premio Nobel de Literatura.
Sed curiosos.

Besos y sus cosas.