lunes, 21 de abril de 2014

 

Salud

19 / 06 / 2012
- 03:18:20
Hallan un receptor cerebral relacionado con la diabetes y el control del peso
Hallan un receptor cerebral relacionado con la diabetes y el control del peso
/ DFG
Un grupo de investigadores españoles ha identificado en el hipotálamo un receptor de lípidos endógenos -el CB2- cuya presencia en esa zona del cerebro estaría relacionada con el control del peso y la glucemia.

El estudio, que ha sido desarrollado por científicos del Instituto de Investigación Biomédica de la ciudad española de Málaga (sur), se ha realizado en modelos animales, modificados mediante ingeniería genética, a los que se estimulaba el receptor CB2.

Los resultados mostraban que aquellos modelos animales que expresaban una mayor cantidad del receptor a nivel cerebral eran más delgados y tenían una mayor facilidad para desarrollar diabetes.

Estos hallazgos abren una nueva vía de investigación al sugerir que este receptor podría ser una diana a tener en cuenta para el desarrollo futuro de fármacos contra la diabetes.

La existencia de este receptor de lípidos era conocida en tejidos inmunes como el bazo o la médula ósea, pero hasta ahora no se conocía su presencia en la zona cerebral relacionada, entre otras cosas, con el control de la ingesta de comida.

El trabajo ha sido publicado en el "Journal of Neuroendocrinology", la revista oficial de la Sociedad Británica de Neuroendocrinología y de la Asociación Europea y la Federación Internacional de la especialidad.

El grupo de investigadores continúa en esta línea de trabajo para profundizar en el conocimiento del papel que juega este receptor en la diabetes y en cómo su activación o bloqueo pudiera ser utilizado para tratar la obesidad y diabetes asociada.

Las líneas de investigación de este grupo incluyen el estudio de este receptor y otros relacionados -como el GPR55- en el funcionamiento de los islotes pancreáticos (las unidades funcionales responsables de la secreción de insulina) en la diabetes, con vistas a buscar nuevas vías terapéuticas que complementen a las actuales.

El trabajo se ha desarrollado durante tres años y ha contado con distintos fondos de financiación del Instituto de Salud Carlos III de España y de la Unión Europea.