jueves, 17 de abril de 2014

 

Analistas

25 / 10 / 2012
- 06:58:39
Enciende esa chispa de inspiración
Enciende esa chispa de inspiración
Eli Bravo / http://www.inspirulina.com
La inspiración es un chispazo capaz de transformarnos la vida. Son esos momentos cuando surge una idea, un sueño, un destello de creatividad que trae consigo sustancia y oportunidades. Su aparición nos deja con una sensación de plenitud y ganas de lanzarnos a la aventura. ¿No has tenido uno de esos momentos? Estoy seguro de que sí. Se presentan a cualquier hora, y si cultivas la energía que encierran, serás capaz de llegar a lugares insospechados.

"No puedes comenzar un fuego sin una chispa" dice Bruce Springsteen en Dancing in the dark. Si te fijas bien, desde una catedral gótica hasta Facebook, todo comenzó con ese instante cuando alguien dijo "quisiera hacer esto" y cargó de combustible sus deseos. El resultado fue una llamarada que contagió a otras personas para sumarlas a un proyecto, una locura, un emprendimiento. Y así, sin garantía de éxito, ese instante de inspiración perseveró en el tiempo hasta convertirse en una reacción en cadena.

Hace unos meses, mientras daba una charla sobre el poder transformador de la inspiración, el cineasta Marcel Rasquin me decía "para mí no fue un chispazo, sino más bien un martillazo: un día la idea de hacer una película como Hermano me golpeó la cabeza y desde entonces no pude hacer otra cosa". Sea más demoledora que pirotécnica, lo cierto es que la inspiración trae consigo un mensaje que conviene no desatender. Marcel no lo hizo y desde entonces su vida no ha sido la misma.

¿Cuál es el mensaje? Es aquel que te dice "Esto es algo que vale la pena. Que tiene sentido. Es algo que resuena con lo más profundo de tu ser".

¿Es acaso un libro, un invento, un cambio de carrera, crear tu empresa o una ONG? No lo sé. La respuesta la tienes tú. Lo que sí te puedo decir es que cuando decides alinear tus acciones e intenciones ocurren cosas maravillosas. Porque allí comienzas a hacer aquello que deseas hacer, en lugar de hacer lo que tienes que hacer. Eduard Punset dice que ese es el momento en que dejas de trabajar, por la sencilla razón de que dedicas tu tiempo a lo que realmente te llena y permite expresar tu creatividad y potencial.

Todo comienza por sentir ese chispazo y no abandonarlo. Al contrario; después de la inspiración viene la exploración, para finalmente llegar a la sudoración. Porque nada se alcanza por obra y gracia (incluso el Espíritu Santo te pide que trabajes en el rosario). De poco vale tener el chispazo y luego esperar a que suceda la combustión espontánea. La inspiración, como las musas, te pide que actúes en consecuencia. De otra forma es un simple anhelo.

Si yo pudiera hacer una torre con todos los buenos proyectos, las ideas geniales y los planes maestros que he escuchado, quizás podría visitar la luna esta noche. A lo largo del tiempo he visto cómo maduran algunos de ellos, pero por lo general los he visto diluirse en la corriente. Y si bien es cierto que una vida es muy corta para alcanzar todo lo que quisiéramos, también es verdad que la vida vale la pena cuando la usamos a plenitud y con un propósito mayor que simplemente consumirla.

¿Qué vas a hacer con ese chispazo que tantas veces ha dejado un calorcito en tu alma?

No dejes que se enfríe. Porque aunque nunca es tarde para avivarla, puede suceder que fallezca de mengua. Y sin inspiración los días se convierten en un helado de yuca. Ligeramente alimenticio, pero sin sabor.