Goldie, un golden retriever juguetón, fue rescatado después de haber sido dejado en una jaula durante tres semanas en una propiedad de alquiler en Nueva York.
El perro se quedó sin agua y comida, y tuvo que comer la mitad de su cola para sobrevivir. Se podían ver sus costillas debajo de su piel, su pelaje estaba en muy mal estado, y sufría de una severa deshidratación e inanición.
Goldie pesaba menos de 46 libras, es decir 20 libras menos de peso su peso normal.