jueves, 24 de abril de 2014

 

Deportes

11 / 01 / 2013
- 09:22:30
El PSV jugó un amistoso contra los reclusos de una cárcel de máxima seguridad en Bangkok

El PSV jugó un amistoso contra los reclusos de... por Globovision
GAAR / Globovision/ abc.es
Acostumbran las giras asiáticas de los clubes europeos de fútbol, negocio millonario en la última década, a derivar en paseíllos por centros comerciales, un par de firmas de autógrafos y algún amistoso contra un equipo local. Nada, sin embargo, como lo que han vivido este viernes los jugadores del PSV Eindhoven en la prisión de Klong Prem.

Una cárcel de máxima seguridad con capacidad para recluir a más de 20.000 delincuentes es un escenario, cuanto menos, extraño para un equipo como el PSV, uno de los tres grandes conjuntos de los Países Bajos. A Dick Advocaat, técnico del equipo, le encantó la idea y, con la ayuda de las autoridades locales y la Embajada neerlandesa, se organizó la visita.

Obligados a vaciarse los bolsillos antes de entrar al recinto, sin dinero, teléfonos móviles ni armas potenciales para los detenidos como lápices, los jugadores del PSV recorrieron las instalaciones de la prisión, desde las celdas con capacidad para recluir a 30 presidiarios hasta zonas de trabajo y ocio como la biblioteca.

Refugio a la fuerza para varios condenados a cadena perpetua la cárcel mantiene una estrecha relación con el balón. La diversidad cultural de Klong Prem llevó a organizar laprimera Copa Mundial entre rejas, representados las selecciones de Nigeria, Japón, Estados Unidos, Italia, Francia, Inglaterra, Alemania y, por supuesto, Tailandia.

La visita acabó con un par de pachangas en el limitado campo de fútbol de la prisión ante la selección de Klong Prem, formada por un grupo de catorce internos. Un pequeño premio inolvidable para los reos, incluidos los que se tuvieron que conformar con ser espectadores del evento, y una experiencia inolvidable para los jugadores del PSV, que ganaron el primer encuentro por la mínima y empataron el segundo.

Terminado el partido hubo tiempo para el intercambio de camisetas de rigor, firma de camisetas, algún que otro regalo para los reclusos y una foto de grupo. Dos horas después la expedición PSV abandonó la prisión de Klong Prem, marco del último amistoso del equipo antes de viajar de vuelta a Eindhoven. Un partido díficil de olvidar.