jueves, 24 de abril de 2014

 

Nacionales

26 / 01 / 2013
- 08:07:01
"El Ministerio de Servicio Penitenciario agravó todas las cifras de violencia en las cárceles"
VGN / Globovisión
El coordinador de Seguridad Ciudadana de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Luis Izquiel, indicó que de confirmarse la cifra extraoficial de 55 fallecidos en el Centro Penitenciario de Occidente, mejor conocido como Uribana, se estaría ante "la peor masacre carcelaria" desde lo ocurrido en el Retén de Catia. "El Ministerio Penitenciario agravó todas las cifras de violencia en cárceles. Van más de 600 reclusos asesinados en las cárceles venezolanas", aseguró.

Izquiel señaló que en 14 años han fallecido más de 5.500 presos y que todos los planes de seguridad que ha creado el Gobierno Nacional han fracasado. recordó que por el Ministerio de Interior y Justicia, quien estaba a cargo antes de las cárceles, han pasado 17 directores.

El coordinador de Seguridad Ciudadana de la MUD recordó que la Cárcel de Uribana tiene una medida provisional por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) que reitera la obligación del Estado venezolano de resguardar la vida de los reclusos.

¿Quiénes son los culpables de la violencia?

Luis Izquiel calificó de una "completa irresponsabilidad" que voceros oficialistas y la ministra de Servicio Penitenciario, Iris Varela, culpen a los medios de la violencia ocurrida en Uribana. Resaltó que es el Estado quien debe asegurarse de que los presos no tengan granadas, ametralladoras y fusiles.

"La Ministra de Servicios Penitenciarios había anunciado desde noviembre pasado una requisa a los presos de Uribana. El problema no es anunciar la requisa o no, sino por qué los presos tienen armas de todo tipo, de guerra inclusive", aseveró.

El Coordinador de Seguridad Ciudadana de la MUD indicó que Uribana es una de las cárceles más poderosas del país y constantemente ocurren en ellas los llamados coliseos; es decir, peleas organizadas por el pran de la cárcel cada mes en las que varios reclusos resultan fallecidos o heridos, sin que la Guardia Nacional actúe dentro del penal para evitarlo.