viernes, 18 de abril de 2014

 

Espectáculos

04 / 09 / 2006
- 08:40:33
El cazador de cocodrilos Steve Irwin muere en Australia por picadura de raya
/ MGC

El conocido cazador de cocodrilos australiano y animador de televisión Steve Irwin falleció el lunes a los 44 años por la picadura de una raya mientras grababa un programa cerca de la Gran Barrera de Coral, en el noreste de Australia.

Una pastinaca, pez de los ráyidos que dispone de un aguijón muy fuerte, como un anzuelo, que usa para defenderse, acabó con la vida de un hombre que se hizo famoso por sus apariciones en programas televisivos al lado de peligrosas fieras. Su espectáculo "Crocodile Hunter", iniciado en 1992, no tardó en ser admirado por todo el mundo anglosajón.

Irwin fue picado por una pastinaca en el arrecife del Puerto Douglas en torno a las 11H00 (01H00 GMT) cuando estaba filmando un documental, afirmó en un comunicado la policía del Estado nororiental de Queensland.

"Tras la picadura, su tripulación pidió ayuda médica y el helicóptero médico de Queensland respondió a la llamada, pero Irwin ya estaba muerto", agrega la nota.

El aguijón de las pastinacas es "como una bayoneta, como la bayoneta de un rifle", afirmó el director de cine australiano David Ireland. "Si impacta en un órgano vital es mortal como una bayoneta", añadió.

El servicio de ambulancias local anunció que la raya había clavado su aguijón en la parte izquierda del pecho de Irwin, quien falleció enseguida.

El intrépido aventurero era considerado como una estrella a nivel nacional y sus proezas, filmadas por las cámaras de televisión, dieron la vuelta al mundo.

En 2004 desató un escándalo ante las cámaras de televisión al alimentar con pollos muertos un cocodrilo de cuatro metros, mientras sostenía a su hijo recién nacido en brazos. El aventurero justificó su osadía destacando la necesidad de educar al público sobre los peligros de la naturaleza.

"Seguiré educando a mis hijos y a los niños de todo el mundo para que no vayan a las aguas donde hay cocodrilos", explicó por aquel entonces.

Irwin, casado y padre de dos hijos, ofrecía sus servicios de cazador de cocodrilos a los habitantes de las zonas residenciales de Queensland, donde suelen refugiarse estos reptiles.

Nacido en Melbourne, en el sureste de Australia, Irwin creció en la otra punta del país, en Queensland, donde sus padres eran propietarios de un pequeño parque de reptiles que probablemente alimentó su pasión por estos animales poco apreciados por el público.

Las televisiones y radios australianas rinden homenaje a su cazador de cocodrilos preferido. Incluso el ministro de Relaciones Exteriores australiano, Alexander Downer, elogió al aventurero por haber exportado la imagen de su país, y mostró orgulloso una fotografía en la que aparece junto a Irwin y su familia durante una visita al parque zoológico del difunto.

La ministra de Turismo del Estado de Queensland, Margaret Keech, también se ha hecho eco de la consternación nacional. "Hizo tanto por Australia", dijo afligida en un canal de televisión.

Una pena que este lunes embarga a todos los amantes de los animales y entusiastas seguidores de este mítico personaje en Australia.