miércoles, 23 de abril de 2014

 

La buena noticia

04 / 05 / 2013
- 10:36:48
El amor maternal previene la violencia
El amor maternal previene la violencia
/ Globovisión/Laura Gutman en Clarín de Argentina
Todas las formas de violencia, pasivas o activas, concretas o sutiles, se generan a partir de la falta del amor materno, es decir, la ausencia de generosidad, paciencia y amor recibidos desde el nacimiento y durante toda la infancia.

Desde el punto de vista del bebé, toda experiencia sin suficiente apoyo y sostén es violenta porque actúa en detrimento de sus necesidades básicas. Un niño llega al mundo sin ninguna autonomía y necesita del adulto para sobrevivir. Si no recibe una calidad de atención, esa falta la vive como violenta: es la violencia del desamparo.

Claves para dar amor

* No es un período para pensar; es un período para entrar en fusión emocional. No hay que buscar razones ni seguir reglas, porque los niños quedan prisioneros de lógicas incomprensibles, solos y alejados de los brazos de sus madres.

* Asistir al llanto de los bebés. Ellos lo usan para explicar dónde está su lugar. El recién nacido experimenta un universo vacío que lo aleja del bienestar que tenía al vivir dentro del vientre materno. Cuando el pequeño no se siente bienvenido, aparece el desencanto y el temor a ser nuevamente herido. Después de muchas experiencias similares, brotan sentimientos como el enojo, el miedo y la resignación.

* Atender a los pequeños para que crezcan mejor. Si no estamos dispuestos a asistirlos, estamos induciendo a perpetuar las dinámicas violentas. Un niño no satisfecho es un niño que insistirá para conquistar lo que necesitó genuinamente. Así crecerá, se convertirá en adolescente y en adulto: como un ser necesitado.

* Darles amor para que tengan paz. Los niños sostenidos, acariciados y respetados están satisfechos consigo mismos. No necesitan luchar por un territorio emocional porque les sobra. No hay guerra interna o externa para librar. Sentirse seguros será el tesoro más preciado para el despliegue de sus vidas.