jueves, 24 de abril de 2014

 

Internacionales

26 / 06 / 2012
- 04:43:36
EE.UU. acusa a oficiales venezolanos de exportar ilegalmente material de uso militar
EE.UU. acusa a oficiales venezolanos de exportar ilegalmente material de uso militar
/ VA
Las autoridades estadounidenses presentaron cargos contra cuatro residentes en Florida (EE.UU.) por su participación en un plan para exportar ilegalmente material de uso militar a Venezuela, informó hoy la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida.

Tres de los acusados, Alberto Pichardo, Freddy Argüelles y Víctor Brown, comparecieron este martes en un tribunal de Florida donde se les acusó de "estar implicados en violaciones de la Ley de Control de Exportación de Armas" con la intención de enviar material de uso militar a Venezuela. El cuatro acusado, Kirk Drellich, comparecerá la próxima semana.

Según la acusación, Alberto Pichardo, residente en Weston y "oficial de la Fuerza Aérea venezolana", era el responsable de la "supervisión y control de la Oficina de Adquisiciones Venezolanas", en la ciudad de Doral, en el condado de Miami-Dade.

Sobre Pichardo, de 40 años, pesan dos cargos de conspiración por violar la citada ley, según explicó la Fiscalía.

En los documentos de la acusación, Freddy Argüelles, de 37 años, figura como expiloto de la Fuerza Aérea venezolana y residente en Pembroke Pines, al norte de Miami.

Ambos acusados "conspiraron y se pusieron de acuerdo con otros para exportar desde Estados Unidos a un lugar exterior artículos" de uso militar sin la licencia requerida o sin la aprobación explícita de las autoridades.

El objetivo de la "conspiración" tramada por Pichardo, Argüelles y sus compinches era, según la Fiscalía, el enriquecimiento personal mediante la "ilegal exportación de artículos de defensa de Estados Unidos a Venezuela", señalan los documentos.

A través de correos electrónicos, llamadas telefónicas y reuniones, los dos acusados y sus compinches se transmitían información relativa a la compra de estos componentes para Venezuela, siempre según la acusación.

Así, en enero de 2009, Pichardo envió un correo electrónico a un contacto sobre la compra de "asientos de eyección de aviones F-16 y municiones", cuyo comprador final era la Fuerza Aérea venezolana.

Al mes siguiente, Pichardo mandó también por correo electrónico a un contacto una "lista de componentes de aviones que la Fuerza Aérea venezolana buscaba comprar para sus aviones F-16, VF-5 y OV-10 Broncos", así como para "Tucanos y helicópteros Super Pluma".

Los correos continuaron durante los meses siguientes y, en septiembre de 2009, Pichardo y Argüelles se reunieron en Fort Lauderdale, al norte de Miami, con un contacto denominado por la Fiscalía "S-1", con el que debatieron la "venta de componentes del F-16 que habían sido solicitadas por la Fuerza Aérea venezolana".

De ser encontrado culpable, Pichardo podría afrontar una condena de hasta cinco años de cárcel y una multa de 250.000 por cada cargo.

Por su parte, el acusado Víctor Brown, de 55 años y residente en Hialeah, fue acusado también de violar la citada ley y de otros 18 cargos adicionales.

Brown, según los documentos consignados en el tribunal, estaba junto a sus compinches "implicado en el negocio de la compra y venta de componentes de aviones".

En junio de 2009 recibió una "carta irrevocable de crédito para la compra de dos motores T56 por la cantidad de 3.430.000 dólares en nombre de una compañía en España" identificada como "compañía española", a favor de la corporación de Florida que utilizaban, identificada como "M.T.G.".

Entre los componentes exportados a Venezuela figuran turbinas, sistemas de refrigeración, discos de rotación, válvulas y piezas de ensamblaje para aviones.

En esta trama delictiva de "compra y venta de componentes para aviones", el cuarto acusado, Kirk Drellich, de 49 años y residente en Davie, era el propietario y presidente de la compañía SkyHigh Accesories, situada en esa ciudad de Florida.

"Conspiradores residentes en Venezuela y España advirtieron a Brown y otros de los artículos específicos de defensa que la Fuerza Aérea venezolana quería comprar", según la acusación.

Brown y otros, compraron y obtuvieron algunos de los componentes de uso militar solicitados por medio de Drellich y su empresa.