jueves, 24 de abril de 2014

 

Espectáculos

23 / 02 / 2006
- 03:54:20
Con 200 mil voltios de sonido Fatboy Slim electrificó a Caracas
/ AAS

Con más de 200 mil voltios de sonido, pero sin pronunciar una sola palabra, el poder electrónico del dj británico Fatboy Slim convirtió anoche al Poliedro de Caracas en una enorme discoteca.

Antecedido por los Djs venezolanos Charlie Boy y DD Domingo, cerca de la media noche de este miércoles un rimbombante juego de luces y cinco pantallas gigantes recibieron a Norman Cook, mejor conocido como Fatboy Slim, quien tras una gran cónsola mezcló sus más grandes éxitos, así como los temas de su más reciente disco Palookaville.

Seis mil privilegiados, quienes por llegar puntualmente recibieron un par de lentes holográficos, pudieron apreciar los efectos en tercera dimensión que durante toda la velada hicieron aparecer alrededor del recinto las populares caritas felices e íconos de mensajes de paz y alegría que el autor de Praise you, Right here, right now y Rockafeller skank, pregona en cada lugar que visita.

Alardeando también de sus dotes de bailarín, fue obvio que Cook disfrutó de su propio show y, a pesar de no pronunciar ni una sola palabra durante las dos horas que duró el espectáculo, interactuó genialmente con el público al tiempo que cambiaba de plato una y otra vez.

Recibió regalos, se acercó a la olla e hizo aparecer en las pantallas los mensajes "hola" y "gracias" escritos por él.

La multitud heterogénea y delirante no paró de bailar hasta entrada la madrugada, cuando el espectáculo continuó con la aparición del dj nacional Irak, quien entretuvo a quienes seguramente no tenían que madrugar el jueves.

Con 40 años de edad, y 20 pinchando discos, Fatboy Slim ha trabajado como productor en bandas orientadas a los más diversos géneros.

Es así como este discjockey ha logrado un sonido ecléctico que integra influencias de soul, hip hop, dance, ritmos latinos y trozos de voz de canciones interpretadas por grandes artistas como Michael Jackson, Madonna, entre otros.

Con Palookaville, Cook no se limitó a utilizar secuencias de sonidos computadorizados y optó por trabajar con músicos de estudio.

A su juicio, este se convirtió en el disco más personal de su carrera al incluir por primera vez letras que abordan su vida privada.