jueves, 24 de abril de 2014

 

Nacionales

28 / 12 / 2012
- 03:19:09
“Como ciudadanos nos estamos convirtiendo en una sociedad cómplice” de la violencia
“Como ciudadanos nos estamos convirtiendo en una sociedad cómplice” de la violencia
Lorena Cañas / Globovisión
Integrantes de la Fundación por la Dignidad Sagrada de la Persona, realizaron el acto público "Prohibido Olvidar", donde madres de víctimas de la violencia reclamaron al estado venezolano combatir la Impunidad.

La matanza de inocentes ordenada por el Rey Herodes un 28 de diciembre, La Piedad de Miguel Ángel y la Justicia, fueron las imágenes que escenificaron los integrantes de la Fundación por la Dignidad Sagrada de la Persona, en su segundo año consecutivo, para así elevar un grito silencioso al país rechazando el asesinato de 18. 920 venezolanos en manos de la inseguridad.

Aida Noguera, representante de la Fundación explicó que el acto cierra la campana contra la impunidad que realiza durante todo el año la organización en Guayana, ella también es madre de José Gregorio, un joven de 24 años estudiante de educación de la Universidad Católica Andrés Bello núcleo Guayana, quien hace 3 años perdió la vida en manos del hampa. "Este acto hace una analogía entre la masacre que ordenó el Rey Herodes el 28 de diciembre con la escalada de violencia que vive nuestro país. Él autorizó y permitió una matanza de inocentes, que se compara con el poder político que administra la justicia, hoy se están matando inocentes que elevan los números a cifras de guerra, en lo que va de 2012 van 18. 920, se presume que al final de este año la cifra se eleve a 20 mil víctimas", indicó.

Aida explicó el por qué de su labor. "Estoy aquí en nombre de estas madres que se quedan en silencio que no se atreven a denunciar porque no creen en la justicia venezolana".

Añadió que "ya basta de utilizar intereses politiqueros, personalistas que juegan con el dolor de las madres venezolanas. Nosotros como ciudadanos nos estamos convirtiendo en una sociedad cómplice, nos estamos acostumbrando a la violencia, en Venezuela no existen los derechos humanos".

Digna Sifontes, también es miembro de la Fundación Justicia Hoy, denunció que su hijo fue víctima de un ajusticiamiento. "Mi hijo era ciclista, andaba con unos muchachos que no eran de buena reputación, pero los cuerpos policiales no llevan a la gente presa, no agarres la justicia por sus manos".

Rosa Bello también perdió a su sobrino de 20 años en manos del hampa cuando trabajaba como taxista, en Upata. "Cada vez que veo a un muerto a mi me da dolor. Estamos aquí por los demás, para tomar conciencia".

Los familiares de las víctimas dicen que el único seguro de vida que tienen los venezolanos es la Justicia Divina. "Yo no me siento segura, a nosotros lo que nos da fuerza, es la fuerza espiritual".

Los familiares de las víctimas de la violencia aseguran que el Gobierno Nacional tiene una deuda moral con las madres de Venezuela que han perdido a sus hijos, exigen políticas asertivas en materia de seguridad.