jueves, 17 de abril de 2014

 

Economía

07 / 01 / 2006
- 01:05:28
Brasileños, libres de la dictadura del petróleo, sucumben a la del etanol
Brasileños, libres de la dictadura del petróleo, sucumben a la del etanol
/ HDA

Los precios del etanol en Brasil están por las nubes, y los brasileños, que comenzaban a liberarse de la dictadura de los altos precios internacionales del petróleo y la gasolina, ahora sucumben a la de los productores de caña de azúcar.


El gobierno brasileño ha convocado al sector a una reunión la próxima semana, alarmado con los sucesivos aumentos del precio del llamado alcohol (etanol combustible fabricado con caña de azúcar, con el que hoy funciona buena parte del parque automovilístico brasileño).


Según el sector, en lo que va de año, el precio de ese combustible aumentó 6% en promedio en el país. Según la prensa, los aumentos son muy superiores.


El secretario ejecutivo del ministerio de Energía, Nelson Hubner, advirtió en declaraciones divulgadas por la prensa el sábado que si los productores no rebajan los precios del etanol el gobierno puede reducir el porcentaje de ese combustible que coloca en la gasolina, de 25% a 20%.


El etanol de caña de azúcar en Brasil es un combustible por sí mismo, y también es componente de la gasolina que se vende al público.


Brasil es el primer productor mundial de caña de azúcar, lo que le permitió desarrollar la tecnología del combustible etanol.


Hoy más del 70% de los autos que se venden en Brasil son bicombustibles, es decir, pueden funcionar indistintamente con alcohol o gasolina, una tecnología desarrollada en los últimos años que parecía que había librado a los brasileños de depender de los altos precios de los combustibles derivados del petróleo.


Pero con las alzas sucesivas, hoy el etanol está rondando los precios de la gasolina.


En un reportaje divulgado este sábado, el diario Globo estima que la demanda mundial de azúcar aumentará este año en siete millones de toneladas, lo que puede llevar a aumentar más los precios del etanol.


En los noventa, Brasil vivió una crisis del etanol. En 1988 el 90% de los vehículos producidos en Brasil funcionaban con combustible etanol, pero entonces los productores de caña decidieron apostar por el azúcar para la exportación, más lucrativo, y ocurrió un desabastecimiento del combustible.

 
Para evitar una crisis parecida, fue desarrollado el vehículo bicombustible, también llamado flex, que permite usar indistintamente gasolina y alcohol.


Brasil obtendrá este año la mayor cosecha histórica de caña de azúcar, con un total de 436,8 millones de toneladas (5,1% más que la anterior), informó esta semana la estatal Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab).

Ello permitirá producir 26,7 millones de toneladas de azúcar, y 17.000 millones de litros de etanol.