El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, se mostró hoy a favor de reforzar los cortafuegos contra la crisis de la deuda como forma de recuperar la confianza en el euro
Unos instrumentos financieros "más creíbles son importantes para la confianza de los inversores en el euro y en la capacidad de la eurozona", afirmó Durao Barroso en una rueda de prensa junto a la primera ministra de Dinamarca, Helle Thorning-Schmidt.
Durao Barroso añadió que, además de reforzar los cortafuegos, hace falta un enfoque global contra la crisis, que incluye la recapitalización de los bancos y reglas más estrictas de gobernanza económica.
La idea del reforzamiento de los instrumentos financieros de la UE contra la crisis ha sido defendida repetidamente por el primer ministro italiano, Mario Monti, quien ayer volvió a plantear la cuestión en una reunión que mantuvo en Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel.
La jefa del Gobierno alemán explicó ayer que en el seno de la UE se sigue estudiando cómo hacer "más fuertes y operativos" el provisional Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF) y el permanente Mecanismo Europeo de Estabilización (MEDE).
La canciller insinuó que podría dotarse de "algo más de capital" al arranque del MEDE, porque podría ser "quizá un buen mensaje para los mercados".
Merkel ya había dicho el lunes, tras reunirse con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que el eje franco-alemán estudia dotar de más atribuciones al FEEF para que, entre otras cuestiones, pueda "intervenir en el mercado primario" de deuda.
La UE ha acordado en las últimas cumbres varias medidas de refuerzo del FEEF y el MEDE, si bien no descarta nuevos cambios para hacerlos más fuertes ante la continuación de la presión por parte de los mercados.
El Consejo Europeo del pasado 9 de diciembre decidió adelantar un año la entrada en vigor del fondo de rescate permanente y dejar que actúe hasta mediados de 2013 en paralelo al temporal.
También han decidido adelantar un año la entrada en vigor del fondo de rescate permanente y dejar que actúe hasta mediados de 2013 en paralelo al temporal, combinando así su capacidad e intervención.
Los líderes comunitarios no acordaron entonces aumentar la dotación del MEDE por encima de los 500.000 millones de euros, aunque se comprometieron a revisar este aspecto en la cumbre prevista para el 1 de marzo.
La cita de diciembre tampoco logró convencer a Merkel para que cediera en uno de los puntos más importantes para los mercados: la concesión de una licencia bancaria al fondo permanente para que tuviera acceso a los recursos del Banco Central Europeo y aumentara así su capacidad de intervención