Ya es hora de que las alcaldías hagan algo serio y responsable por la basura

Referencial
Referencial - Cortesía

Resulta incomprensible la incompetencia de muchas Alcaldías con el tema de la basura. Simplemente se limitan a recogerla y transportarla a lugares usualmente inapropiados, lo cual pone en evidencia la poca seriedad y responsabilidad con la que manejan este problema.

La gestión integral de residuos domésticos o domiciliarios, incluye al menos siete etapas fundamentales: generación, disposición inicial, recolección, transporte, transferencia, tratamiento y disposición final. Los municipios que solo recogen y transportan la basura, están haciendo un mal trabajo.

En la generación de los residuos, por ejemplo, es mucho lo que hay que hacer. Los municipios deben educar a sus ciudadanos para reducir la cantidad de basura que generan, así como para separarla de manera apropiada, procurando en la medida de lo posible, su reutilización y reciclaje.

La disposición inicial también es otro tema importante. No es posible que cada quien disponga la basura como mejor le parezca, sin ningún tipo de penalización por parte de la autoridad local, por incumplimiento de horarios, lugares y formas de disposición. Por supuesto, ello implica que las autoridades locales cuenten con el personal y equipos necesarios.

La recolección de los residuos es otro tema sensible. Los horarios deben ser acordados y respetados por todas las partes, y la recolección debe incluir el acopio y carga de los residuos, sin generar molestias en el tráfico local. De preferencia, tal recolección debe ser selectiva, por tipos de materiales, dedicando por ejemplo días específicos para los residuos orgánicos, así como para los inorgánicos (papel, vidrio, cartón y plásticos, entre otros).

El transporte, por su parte, debe hacerse en unidades debidamente acondicionadas, a fin de evitar fuga de materiales, emanaciones y lixiviados, contando con personal debidamente capacitado, y dotado con el respectivo uniforme y equipamiento de seguridad. Muchos camiones de basura dan asco, y son la peor imagen que el municipio puede dar.

Las estaciones de transferencia son otro elemento fundamental en la gestión de los residuos, e incluyen el almacenamiento transitorio, separación y/o acondicionamiento de los residuos para su transporte hasta los lugares de disposición final. Con ellas, se logra reducir los tiempos de recogida y se optimiza el transporte, para incrementar su eficiencia, de especial utilidad cuando no se dispone de suficientes unidades.

El tratamiento, por su parte, comprende todas las operaciones para acondicionar, valorar y aprovechar los residuos, a fin de reducir el volumen que termina en los lugares de disposición final, aprovechando la materia prima y energía en ellos contenidos, mediante el reciclaje o la reutilización. Por ello, debe realizarse desde el inicio durante la generación o su recolección, o en las mimas estaciones de transferencia o de disposición final.

Por su parte, la disposición final comprende el depósito o confinamiento permanente de los residuos, usualmente realizado en rellenos sanitarios. Sus características técnicas son muy específicas, y se diferencian de manera sustantiva de los botaderos de basura a cielo abierto, que no siguen ningún criterio ambiental ni sanitario, y suelen crear otros problemas ambientales.

Los municipios son responsables del mantenimiento de la higiene urbana, y eso incluye, además de barrer las vías públicas y recoger la basura, gestionar todo lo necesario para solo hacer lo técnicamente recomendado, a fin de evitar pasar el problema de un lugar a otro, en coordinación con las autoridades ambientales nacionales, corresponsables de esta situación por su función de supervisión y control.

Se ha preguntado Ud. si su municipio o alguno cercano posee políticas de reciclaje estrictas y eficientes. Note que no me refiero solo a que reciclan algunos materiales o que cuenten con algunos envases en diversos sitio. Aquí lo clave es que sea una política municipal, con su debida normativa, que sea cumplida por todos sus habitantes.

Sabe Ud. ¿cuántas autoridades locales gestionan los residuos de manera integral? O ¿si su municipio se coordina con otros para lograr el mejor resultado para sus ciudadanos, independientemente de posiciones políticas o partidistas?

Las buenas intenciones no son suficientes y por ello se requiere de mayor participación social. Los funcionarios públicos manejan cuantiosas sumas de dinero para gestionar la basura, sin que, a veces, podamos ver los resultados esperados.

Ya es hora de que las alcaldías y sus autoridades gestionen la basura de manera más seria y responsable, con la debida participación de la sociedad.