¿Unidad Democrática?

AFP

La MUD va por el camino de aquella “Coordinadora Democrática”, “gentes” que actuaban como marionetas de los ambiciosos de poder; esto, como aquello, nació con el sello del fracaso; no aceptan que Venezuela jamás será un territorio de ultra derecha.

Resulta un verdadero asalto a la inteligencia del venezolano que los de “a pie”, los que están en el medio de la guerra de intereses de unos y otros, se tengan que enterar, “de carambola”, que hay una nueva negociación. Unos políticos se han subrogado los derechos de representar a una mayoría; hoy la MUD se apartó de los que, en teoría, “representan”.

Los sufridos pudieran explicar mucho mejor las cosas, como negociadores, que los que tienen bonos de PDVSA, por ejemplo, y hacer ver su realidad; es decir la realidad de un 80% de la población.

La MUD depende hoy de las tristes alegrías para contar con esa sensación que pudiese venir, de manera divina, un cambio; las sanciones, la ruina y las primeras planas en el exterior parecieran el aliento de quienes dirigen a la oposición. ¡Craso error!

Default se ha convertido en una palabra que excita a muchos. Estos no entienden que la quiebra de Venezuela sólo perjudica a quienes aquí vivimos. Un país en ruina garantiza un fracaso para los que tomen el poder y, de haber un cambio hoy, no hay gobierno que, a mediano plazo, pueda reconstruir una economía destrozada.

Creo que ha llegado el momento de dejar que la Sociedad Civil intente reemplazar a los que han fracasado; sin corbatas, con un idioma coloquial y entendiendo que, cualquier cambio, pasa por el diálogo sincero y con dignidad entre los que están en conflicto. Sólo así se podrá avanzar.

En el circo en el que estamos inmersos, consigo aliento en Yuval Harari y su tesis de la inteligencia artificial: las máquinas sustituirán a casi todos los trabajadores, desmontarán la democracia, controlarán nuestras vidas de principio a fin.  Nuestra especie ha llegado lejos gracias a la capacidad de crear ficciones que resultaron útiles: La religión, la nación, el capitalismo o los derechos humanos, son mitos que solo funcionan porque creemos en ellos. Pronto, la bioingeniería, la nanotecnología y la inteligencia artificial permitirán superar el Homo sapiens, las guerras, hambre y la maldad.