Turquía otra vez

EFE

El año se inicia con cifras rojas para Turquía, esta vez le toco a uno de los locales mas visitados por los turistas en Estambul y en el corazón del Bosforo, . “Reina” es un negocio, que todavía simboliza esa sociedad moderna y tolerante que ya se va perdiendo en Turquía. Ya Turquía es en un destino poco seguro y atractivo.

Turquía, con sus antecedentes históricos y su exótica geografía, su bella gente, va de manera indetenible, al abismo y aislamiento, todo por la radicalización religiosa . Los países que anteponen la religión a la política, están condenados al fracaso y para muestra todo medio-oriente con la única excepción: Israel.

Lo grave de este atentado es su intrínseco mensaje , “ la navidad es una fiesta “pagana” no permitida por el Islam radical , todo lo que sea diferente a ellos es símbolo de infidelidad.

El mundo hoy se sumerge a una guerra no por territorios, los terroristas islámicos, no quieren la conquista de Turquía, no están interesados en Israel, ni en el Andaluz, quieren imponer sus radicalismo y nada mas.

El supuesto autor de esta masacre , otro” refugiado” ; su familia cercana ya declaran lo de siempre ” no sabíamos de sus actividades y de su pensamiento”, y el material que le incautan en su residencia, “ jamás ha sido visto por la esposa e hijos”.

No hay ni una declaración de repudio por los países de la zona, ni de sus lideres ( lo de siempre), y naciones Unidas de vacaciones o de pronto ocupado de otra resolución en contra de Israel; Ban ki – moon , ni da las condolencias, seguramente estará quemando los últimos viáticos.

El combate al terrorismo, pasa por una política de cooperación, por cortar el financiamiento que se sabe perfectamente de donde llega, por responsabilizar a los cooperadores y por imponer sanciones ejemplarizantes a todos. Si se premia a la familia de un terrorista con protección y cambio de identidad, sin saber de sus implicaciones, se incentivaran estos eventos, si por el contrario, las sanciones llegan a quienes de alguna manera tengan conocimiento de lo que pueda suceder, se salvaran muchas vidas y algunos se arrepentirán antes de atreverse, pues los terroristas se van de este mundo no solo convencidos del “premio divino” sino con la seguridad de que su grupo familiar quedara bien atendido.

 2017, debería de ser el año de la sinceridad en estos temas y de llamar por su nombre sin temor a las cosas. Lastima por Turquía y su bella gente, que este hecho sea el fin del mal y que pueda ser retomada la vida sin miedo, en un país que tiene mucho , sobre todo historia y ejemplo.