"SANGRE DE MARIPOSAS"

Cortesía/Referencia

El teniente coronel Carlos Delgado Chalbaud, Presidente de la Junta Militar de Venezuela fue asesinado el 13 de noviembre de 1950 en el primer magnicidio que conoce la historia del país. Dos años antes, el 9 de abril de 1948 era asesinado en Bogotá Jorge Eliécer Gaitán, líder del Partido Liberal y aspirante con las más amplias posibilidades para tomar el poder en las siguientes elecciones de 1949. Los autores materiales de ambos crímenes fueron detenidos o ajusticiados como en el caso colombiano pero como suele ocurrir en la historia, la autoría intelectual se sumergió en el misterio. El asesinato de Delgado Chalbaud abrió las puertas a la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez hasta el 23 de enero de 1958, y la muerte de Gaitán desató las llamas de “El Bogotazo”, un incendio social cuyas consecuencias de violencia y muerte aún persisten.

Un personaje relevante de la política continental, Rómulo Betancourt, sin que tuviera nada que ver con ambos hechos, había compartido ideas progresistas con Gaitán en los años del exilio y se encontraba en la capital colombiana el día del atentado como representante de Venezuela a la IX Conferencia Panamericana que dio nacimiento a la Organización de Estados Americanos (OEA). El 18 de octubre de 1945 Betancourt presidió la Junta Revolucionaria de Gobierno que derrocó a Isaías Medina Angarita de la cual formó parte Delgado Chalbaud quien luego lo acompañaría como su ministro de la Defensa durante los tres años de un difícil mandato.

Con estos elementos, aparentemente inconexos y aislados, el periodista y escritor Oscar Silva Araque ha construido una inteligente y seductora trama narrativa en el texto “Sangre de Mariposas”. De esta manera, en un ejercicio de “literatura mestiza” el autor (ya reconocido por su anterior novela “Santa Bárbara”) ofrece a los lectores una obra que suma a la indagación histórica la capacidad y lucidez propias de un destacado comunicador y escritor venezolano.