¡Respira Fedora,respira!

Cuando en 2002 se editó el libro “Imágenes para una leyenda” de Roberto Chacón, en el que se recoge una interesante iconografía sobre la gran Dama del Canto Lírico Venezolano Fedora Alemán, tuve la oportunidad de entrevistarla para realizar la primera Biografía que hacía de una persona viva. Generalmente me encargaban rescatar el legado figuras relevantes ya fallecidas. En esa oportunidad pude escuchar las anécdotas de su propia voz de soprano de corolatura.

Curucuteando entre libros, periódicos viejos y páginas webs me encontré que la sofisticada dama, recientemente cumplió 105 años, el 11 de octubre de 2017. Quedé sorprendido y de inmediato viajé en el tiempo y recordé que en aquella entrevista que realicé en su casa, ella dijo que el gran secreto de su vida sana era la respiración. “Saber respirar es el secreto”. Debo decir que en aquel momento no le presté mucha atención, hoy creo que lo que me estaba regalando no tiene precio.

La Maestra Fedora, como muchos la llamaban, fue y es una hermosa mujer “de proverbial belleza” diría el Maestro José Antonio Abreu. A mi en lo particular se me parece a la actriz de telenovelas Lupita Ferrer. En ese libro, en particular hay muchísimas fotografías donde se puede evidenciar su beldad. Recuerdo perfectamente que en la sala de su casa habían muchos retratos e incluso un busto de color marfil que la destacaba en su rostro de líneas suaves.

La señora Fedora cuenta que de niña no era la predestinada al canto, pues su hermana Elba, según su familia era la que se decía tenía mejor voz, pero ella se empeñó y lo logró.

Los reconocimientos que la acompañan van desde simbólicos regalos de piezas de compositores venezolanos que realizaron creaciones para ella como Antonio Estévez, Inocente Carreño , Juan Bautista Plaza y José Antonio Calcaño hasta magníficos recitales para alabar su destacada labor a favor de la divulgación y enseñanza del canto lírico . Recibió condecoraciones como el Premio Nacional de Cultura, la orden Andrés Bello, Ciudad de Caracas y hasta una sala para conciertos recibió su nombre. Su trayectoria musical se pierde de vista tanto en lo nacional como en lo internacional. Tendría que dedicar extensos párrafos para acumular sus logros en el bel canto.

Fedora Alemán tuvo tres hijos que pudieron seguir sus pasos en la música, pero ella es única e insuperable. De hablar dulce y delicado confesó haber sido muy disciplinada con el cuidado de la voz y los excesos que acompañan la fama. Nada de trasnochos, bebidas y desarreglos de vida. Practicaba todos los días vocalizando ante el piano como una religiosa, hasta lograr la perfección de su arte . “ Perfección, es largo y difícil; ningún éxito con el público, ni críticas excitantes, me hicieron pensar que yo había llegado a la perfección". Así piensa de sus logros.

Del prólogo del libro que les mencioné al inicio ,que por cierto me autografió la propia Fedora Alemán, quiero citar lo que el Maestro Abreu destacó refiriéndose a ella “… Una de las más ilustres mujeres de todos los tiempos, eximia artista y maestra de juventudes. Más allá de su proverbial belleza, la vida y obra de Fedora nos han revelado, para siempre, la fascinante hermosura de un alma que es el canto mismo, en su suprema esencia de humanidad y excelso amor...voz heráldica y diva de las Américas, la poderosa ovación que, desde su debut hasta la eternidad, le consagra, con reverente admiración, su amado pueblo venezolano."