Rechaza el plástico desechable: Si no puedes reusarlo o reciclarlo, rehúsalo

La "papelera tiene hambre"suma  5 años trabajando en el Estado Zulia
La "papelera tiene hambre"suma 5 años trabajando en el Estado Zulia - Panorama

Cada 5 de junio se celebra el Día Mundial del Ambiente, efeméride que en el año 2018 está dedicada a centrar la atención frente al grave problema de contaminación por plásticos.

Las cifras del Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA) son dramáticas: Cada año, el mundo usa 500 mil millones de bolsas de plástico, lo que equivale, aproximadamente, a 1 millón de bolsas plásticas cada minuto.

Al consumo insostenible se agrega la mala disposición de estos residuos. Al menos 8 millones de toneladas de plástico terminan en los océanos anualmente, lo que equivale a la descarga de un camión de basura en el mar cada minuto. Del total de residuos arrojados, alrededor de la mitad flotan en los mares o terminan circulando en las corrientes oceánicas por décadas, afectando a la biodiversidad marina de muchas formas.

Dependiendo del país y de sus modalidades de consumo, el plástico constituye entre 10 y 20% de los residuos que generamos. De ese total, alrededor de 50% es de un solo uso o desechable. Solamente en botellas plásticas, consumimos cerca de 1 millón por minuto.

La situación en el manejo de los plásticos continúa complicándose, en la medida que se producen nuevos materiales más resistentes a la degradación. Tan próspera es esta industria, gracias a la versatilidad de estos materiales, que en la última década se han producido más plásticos que en todo el siglo XX.

Parte importante de la dificultad en el manejo de los plásticos, es su volumen y durabilidad, así como las tecnologías requeridas para su reciclaje. Recordemos que en promedio, una pieza de plástico puede tardar entre 100 y 1.000 años en descomponerse, por lo que su degradación es considerada muy lenta y a largo plazo. A manera de ejemplo, se estima que una botella de plástico puede tardar alrededor de 500 años en desintegrarse, tiempo que podría prolongarse si permanecen enterradas.

Frente a esta situación, el llamado internacional es a evitar el consumo de plásticos desechables, tanto como sea posible, en particular de pitillos, popotes o pajillas, así como de bolsas, vasos, platos y cubiertos descartables, entre otros materiales de uso frecuente.

Asimismo, es importante presionar a los fabricantes para que reduzcan su producción, adoptando procesos más limpios y produciendo utensilios biodegradables, reusables o reciclables.

De igual forma, debemos exigir a los gobiernos nacionales y locales para que estimulen la aprobación y puesta en marcha de legislaciones específicas que regulen el consumo de plásticos descartables, creando incentivos positivos para nuevos materiales más amigables con el ambiente.

Para lograr un mundo más sano, seguro y ecológicamente equilibrado, es vital que rechacemos el plástico desechable. Si no puedes reusarlo o reciclarlo, rehúsalo.