Petrica la de pez

Según datos del Centro Nacional de Cine, en el año 1977 cuando se estrenó la película venezolana El Pez que fuma , esta se convirtió en la más taquillera de aquel año, recaudando más de 2 millones de bolívares. En la época, del “ta barato dame dos”, esta cifra era un dineral. El dólar permanecía estático en su precio de 4,30 y a la gente le parecía más económico ir a Miami que a Margarita. Fueron los años recientes a la nacionalización del hierro y el petróleo ,pero donde paradójicamente las brechas sociales eran bastante marcadas.

La película de Román Chalbaud recreaba una historia que ocurría en un bar y prostíbulo regentado por “La Garza”, personaje interpretado por la excelente actriz ya fallecida Hilda Vera. No se si es coincidencia o inspiración del director, pero justamente la película se filmó en un bar auténtico llamado “Bar Restaurante Dancing La Pedrera”, ubicado en el sector Montesano de la Guaira. La dueña del lugar era la “líder vecinal”, la señora Petra Montoya, conocida como Petrica.

Cuentan los cronistas de la zona que en ese sector había una cantera y para el año 1949 la señora Montoya construyó un comedero para atender los obreros, luego comenzó a vender cervezas y así nació el famoso bar , que luego diversificó la oferta de servicios hasta llegar a satisfacer los placeres carnales de los trabajadores y allegados. Como en la mayoría de las películas de Chalbaud el realismo y las locaciones era importante, por eso se le pidió a la señora Petra que le alquilara el lugar para recrear la historia. Chalbaud mandó a construir un anuncio de neón con el nombre y un dibujo de “El pez que fuma” y así comenzó la leyenda del lugar.

Hay muchas anécdotas en torno a la filmación de la película que luego les contaré porque son super interesantes y variadas, por ahora me limitaré a echarle los cuentos de Petrica. Esta señora hoy día es recordada por los habitantes del barrio La Pedrera como una verdadera benefactora. Muchos aseguran que el barrio tuvo agua potable, luz, vialidad y muchos otros beneficios, gracias a la intervención de Petra Montoya, quien sacaba de sus propios ingresos para financiar estos proyectos.

No había vecino que no acudiera a ella ante una necesidad de dinero por salud, muerte de un familiar o para ayudar a un niño para sus artículos escolares o uniformes. Hablando con algunas vecinas de la zona me contaron que Petrica era sumamente disciplinada y organizada. Le daba trabajo a la gente de su mismo barrio en su bar y manejaba el local mejor que cualquier hombre, si tomamos en cuenta que el negocio tenía riesgos y mucha controversia. Contaron también las vecinas que para esos años los barcos que llegaban a la Guaira venían cargados de extranjeros que deliraban por las latinas y sus habilidades en el lecho, por eso no dudaban en llegar en “cambote” y dejar suculentas propinas en billetes verdes.

Ciertas coincidencias aplican a la película y a la vida de Petra Montoya. En la película La Garza no tenía hijos y en la vida real Petrica tampoco. Luego de indagar mucho, pude conocer con los familiares de la señora que quien se conocía como su hija, fue una chica que fue criada como tal por Petrica. Contaron que en realidad era hija de una de las trabajadoras del bar que le fue entregada y ella se encargó tal cual fuera su madre.

Con el deslave ocurrido en la Guaira en 1999 el sector la Pedrera sufrió los embates de la naturaleza , el bar y la casa de Petrica que quedaba detrás, fueron destruídas por el agua . Petrica , ya de avanzada edad, se negó a salir pero por insistencia de familiares y los bomberos fue a vivir con alguno de ellos en otro barrio del sector, allí murió de 95 años.

La pedrera hoy día es como un pueblo del desierto abandonado. Solo quedan en pie algunos muros cubiertos de maleza . Se pueden reconocer algunas habitaciones donde se filmó la película . Era una especie de fuerte donde a diario se entablaba una lucha de sobrevivencia entre placeres, dinero y vicios. Qué tanto de la historia de Petrica inspiró la película? El drama y la vida de los seres humanos es quizás la materia prima más fértil de los creadores del arte.

Petra Montoya fue real y su vida cuestionada y alabada a la vez. El Pez que fuma quedó grabado en una cinta que hoy podemos disfrutar en cualquier momento, así como la vida y logros que consiguió Petrica para los habitantes del barrio La Pedrera. Me sorprendió la ternura y admiración con la que los vecinos más viejos hablaban de ella, quizás no es importante el título que logres en la vida , quizás más importante son las huellas positivas que dejas en los demás. Petrica o La Garza, es un símbolo…coloque usted el significado.